viernes, 8 de marzo de 2019

Automatización: Rumbo de colisión. La radicalización de Coordinadora impide acuerdos. El estibador número 14.

El Decreto de la Estiba está en la recámara parlamentaria, solo espera el si de Bruselas, o más bien el si pero, porque ante el pero, el Gobierno se hará el sueco, como ya lo hizo el PP, y lo publicará. Ya lidiará el siguiente con el problema. 



Puertos y Navieras 08/03/2019


La Comisión esta muy débil, con el Brexit, y aunque en el fondo y la forma, el resultado de la reforma sea nulo, y siga habiendo una Sagep-CPE, y todo el mundo contrate de ella, tragará. Sin embargo se ve presionada por que incluso bajo el argumento del Gobierno, que libertad hay pero que los empresarios no la quieren usar, en el caso de la automatización la lección es otra.

Es un hecho que Coordinadora se está radicalizando o viéndose obligada a radicalizarse. El movimiento que le ha quitado la mayoría en el puerto de Valencia es más radical que sus posiciones, aunque esto no se quiera contar así. Esto hace que junto con el incremento de censos basados en las actuales premisas de empleo de manos, es decir, de equipos de trabajo de estibadores, con el sistema actual solo agrava la situación. 

Hace poco los portavoces de la terminal de Hyundai MM en Algeciras declararon a los medios que sin un acuerdo sobre su terminal semiautomática, no habría oferta para la segunda fase de la terminal en Isla Verde.

Las diferencias entre unos y otros no son muy grandes apenas una persona por mano en la terminal semiautomática y se está hablando de una persona en equipos de 14, así las cosas, las pretensiones de ir abriendo camino y hablando sobre la automatización tienen escasísimas posibilidades de progresar.

Mientras que Antolín Goya, el líder de Coordinadora, quiere llevar el discurso sobre la automatización al más amplio de su impacto en la sociedad -lo cual puede ser interesante desde un punto de vista teórico- el caso es que la automatización irá llegando a todos los sitios poco a poco y en fases y lo mejor es acompasar sus efectos con acuerdos pragmáticos.

Pero los acuerdos pragmáticos que se han dado en Valencia, con la reducción de una persona por mano, mayor flexibilidad en los equipos de Trinca y Transporte, y que ha ocasionado la radicalización del comité de empresa, no se dan en el puerto de Algeciras.

En el puerto de Algeciras hay además un ingrediente que complica la situación que es que Maersk domina el puerto, que es la mayor contratante de la sociedad de estibadores, el CPE, y no tiene ningún incentivo para sin llegar a un acuerdo general que le beneficie, llegar a uno parcial que beneficie a su competidora TTIA y que permita que esta duplique la capacidad haciéndole la competencia.

No hace falta hacer un gran análisis para ver que este es otro factor que interviene en la ecuación.

El caso además es que Maersk todavía tiene recorrido para jugar su baza con la entrada ya en funcionamiento Tánger Med II y dependiendo de cómo vaya el tráfico mundial, presionar en Algeciras para lograr un acuerdo conjunto que flexibilice la situación.

El problema es que mientras tanto no se ha buscado un acuerdo que permitiese que los nuevos estibadores y los que se les promete la entrada -unos 700, 480 ya se han incorporado como eventuales- no tengan los mismos derechos que los antiguos, en lo que respecta a garantizarles los ingresos, unas jornadas mínimas de trabajo y, en cualquier caso, el status que disfrutan sus antecesores, muchos de ellos padres y familiares.

Está muy bien iniciar el diálogo conjunto sobre los efectos de la automatización en la sociedad actual peronada ayuda al hub logístico de Algeciras esta incertidumbre.


"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
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