miércoles, 19 de diciembre de 2018

La planificación y la gestión cuidadosa, claves del éxito de los puertos automatizados.

Los resultados de los últimos estudios apuntan a que una correcta planificación consigue hacer caer los gastos de los puertos hasta un 55% logrando, al mismo tiempo, aumentar su productividad. Los llamados Puertos 4.0 generan más valor, pero precisan nuevos modelos empresariales.


Puertos y Navieras 19/12/2018

Los Puertos de todo el mundo están en pleno proceso de automatización. Ese proceso, destaca McKinsey&Company, puede implantarse con cinco elementos diferentes, pero solo aunando los cinco se consigue el máximo potencial para el puerto. El primero de eso cinco elementos son los propios equipos automatizados, encargados de hacer diversas funciones y que están ya plenamente integrados en muchas áreas portuarias. El segundo elemento está conformado por los sistemas de control de esos equipos que, pese a ser bastante complejos de implantar, facilitan mucho las operaciones y están ganando terreno dentro de los puertos, que los están comenzando a aplicar.

Para ejercer todo ese control, el artículo destaca la terminal de torre de control como otro de los elementos esenciales de la automatización portuaria. El empleo de esta torre supone un desarrollo de analítica que, implantado, mejorará las expectativas del puerto. Los otros dos elementos clave en la automatización portuaria son la interacción entre el hombre y las máquinas, con tecnologías como la realidad virtual o la realidad aumentada; y las interacciones con la comunidad portuaria, siendo necesaria la constante colaboración de todos los que integran el puerto.

La automatización portuaria comenzó en la década de 1990 y se ha extendido ya a casi 40 puertos, que han decidido automatizarse parcial o totalmente. Los lugares que parecen ideales para esa automatización, apunta McKinsey&Company, son los puertos de contenedores, al ganarse tiempo, ahorro y seguridad. Sin embargo, parece que este tipo de procesos la automatización no ha logrado el éxito esperado y son otros sectores, como el minero o el de los automóviles y coches, los que están consiguiendo implantar con éxito una automatización parcial, mejorando su productividad y reduciendo los costes.

Aún así, y a pesar de que la automatización parecía un éxito garantizado, los estudios de McKinsey&Company desvelan que los puertos automatizados son, por lo general, menos productivos que los convencionales. Sin embargo, este hecho no parece echar para atrás a los profesionales portuarios, que siguen apostando por la automatización de, al menos, la mitad de los proyectos portuarios que se llevarán a cabo en los próximos años. Eso sí, para que esa automatización se lleve a cabo es necesaria unagran inversión que, según calculan los expertos del sector, solo se verá recompensada si los gastos portuarios bajan un 35% y la productividad aumenta un 30%. Estos resultados son factibles solo en parte según el estudio, que apunta a que, con el actual modelo de automatización, la productividad podría caer hasta un 15%.

Pero ¿cuáles son las barreras a superar para conseguir unos puertos automatizados eficientes? McKinsey&Company asegura que uno de los problemas es la formación, o más bien la falta de ella, ya que se requieren puestos técnicos muy especializados y algunos puertos han subestimado ese factor.

Otro de los inconvenientes a superar, apunta el artículo, es conseguir unos estándares de datos que permitan funcionar adecuadamente a las máquinas y faciliten la interacción y el intercambio de información entre los puertos. Además, las operaciones en silo son especialmente difíciles con la automatización, ya que requieren que todas las partes del proceso funcionen a la perfección e interactúen entre sí de forma coordinada y en estrecha colaboración. Esa coordinación es especialmente necesaria para hacer frente a situaciones excepcionales, algo que se facilitaría bastante simplificando los proceso antes de volverlos automáticos.

Ante todos estos retos que se plantean para los puertos automatizados, McKinsey&Company sugiere empezar de cero, creando nuevos modelos de mercado y nuevos procesos portuarios, en lugar de, simplemente, automatizar los procesos antiguos. Definir una hoja de ruta y dedicar el suficiente tiempo a las pruebas también es fundamental, al igual que tener un óptimo sistema tecnológico y humano que se adecue a las necesidades del puerto y sus clientes. Con esto se dará lugar al modelo de Puerto 4.0, un modelo centrado en la automatización y que convertirá a los puertos en grandes centros logísticos altamente fiables, más eficientes y flexibles.


"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
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