viernes, 16 de noviembre de 2018

Artículo de opinión de "Los Fareros de Puertos y Navieras" Antolín necesita más que una "performance" para salir de esta.


Lleva cediendo primero ante una sentencia del TSJUE, luego ante el RD en 2017, ahora ante la CNMC. Se empiezan a preguntar hasta cuando.

Puertos y Navieras 16/11/2018


Por Los Fareros.


Los estibadores se empiezan a preguntar si la estrategia de esperar de la cúpula de Coordinadora ha sido correcta. Esperaron 5 años mientras avanzaba en Bruselas el proceso sancionador, luego un año ante la sentencia del 2014, luego esperaron a que el Gobierno preparase reales decretos, se asustaron cuando se llevó al Congreso de los Diputados, luego aceptaron como mal menor el RDL 8 /2017, y ahora llega la multa de la CNMC. Mucho esperar, mientras los enemigos avanzan. 

Cada vez les toman la medida más y los cambios se hacen irreversibles. 

Antolín a cambio presenta una política de gestos, de "performances". Como la última la reunión de auto afirmación de la subrogación que para poco ha servido.

A tanto ha llegado la exageración unida a la oportunidad como para celebrar una performance a cuenta de exhibir ante la Comisión Europea lo dramático que es el ataque a la subrogación convenial. Cero resultados.

Antolín desde que apareció en los escenarios del Tedax en Málaga se ha creído que es un gurú de la comunicación de la estiba.

El problema es que cuando se recurre a las performances es porque se le han acabado los argumentos.

Las multas de la CNMC, la Comisión de Nacional de los Mercados y la Competencia, han puesto al límite las relaciones de la estiba. Anesco la patronal se niega a sentarse en cualquier negociación del V Acuerdo Marco hasta que no se aclaren los límites de lo que es legal y lo que no es.

El Gobierno igual hasta que no se posicione Bruselas y el Consejo de Estado no quiere hacer nada.

En el caso de Antolín y Coordinadora el marco jurídico se les está haciendo tan irreversible, "achicándoles tanto el terreno" que tienen que trascender con alguna performance.

Y bastantes más va a necesitar ya que los estibadores se están dando cuenta que la generación que no está rayando los cincuenta, y que se jubilarán por la puerta grande, pueden no tenerlo tan fácil con la herencia y el marco legislativo que les ha dejado Antolín Goya y los jerarcas de Coordinadora.

Se preguntan cómo es que en el año diecisiete, año en el que ya el gobierno de Mariano Rajoy estaba bastante 'grogui' no se opusieron en los puertos a la ley 8/2017.

Aquel Real Decreto Ley luego convalidado habría fracasado a poco que Mariano Rajoy hubieses sido asediado en los puertos. Como muy bien han comprobado después los estibadores, Mariano Rajoy, su ministro Íñigo de la Serna o la anterior Ana Pastor y su secretario de estado Gómez-Pomar estaba dispuestos a cualquier cosa por no tener un conflicto en los puertos.

Cuando llegó el caso de negociar el proyecto del borrador del reglamento en mayo pasado le dijeron a todo que sí, sabedores que igual ellos no iban a ser los que le iban a decir a Antolín que a que todo no.

Porque el caso es que Gómez Pomar, Íñigo de la Serna y Mariano Rajoy sabían que el proyecto de reglamento con el que se habían hecho aquellas fotos sonrientes, en el puerto de Tenerife donde acudió Mariano Rajoy con la seguridad de que le iban a aplaudir hasta los estibadores tinerfeños y hacerle la ola, encerraba la trampa de un imposible. 

El problema y el imposible viene no sólo de la sentencia de diciembre de del 2014 del Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea (TSJUE) sino de la ley 8/2017 y de aquel Real Decreto al que no se opusieron cuando tan bravos fueron con el segundo borrador Llorca unos meses antes. 

¿Por qué se achicó en la primavera de dos mil diecisiete Antolín Goya y sus adláteres y consejeros Víctor Díaz y Vidal Aragonés?. Sencillamente porque se vio ante la tesitura de oponerse ante otros partidos políticos ahí cayó en su error en buscar refugio en el compañero estibador Albert Rivera de Ciudadanos que luego le traicionaría o en el Partido Socialista que en aquel tiempo sin Pedro Sánchez era menos radical.

Así las cosas y sin el apoyo de  un PSOE y confiando por primera vez su suerte a personal ajeno a sus bases, a políticos, a en vez de a la fuerza de estibadores que tanto exhibe, cometió el error de permitir un nuevo marco legal irreversible, al que ahora se agarra el Consejo de Estado para impedir el reglamento. La CNMC, para poner en marcha multas y lo que es peor pleitos a los que pueden recurrir los privados ante la Audiencia Nacional sin número de años. Y por último la CE, la Comisión Europea, que amenaza con reiniciar las multas.

Lleva un retroceso del que sólo se puede salvar Antolín por la vía de jubilarse él y Miguel Rodríguez y Manolo Cabello a corto plazo, y decir a los demás que les deja como herencia el control de los ingresos y la formación y que allí se las den todas.

Porque el caso es que el marco legal que permitió en la primavera de 2017 permite que ahora los centros portuarios de empleos no sean más que una ETT con un nombre bonito.

Una ETT del que se puede salir y entrar como quien va al Corte Inglés sin ningún otro peaje, unas ETTs de las cuales 'to quisqui' querrá salir cuando la cosa se ponga fea y le empiecen a sobrar portuarios al automatizarse las terminales

Unos CPEs que se han firmado tres y puestos en marcha Algeciras, Barcelona y Valencia pero de los cuales no se va a firmar ninguno más salvo el de Las Palmas y eso haciendo mucha fuerza, esa es la realidad a donde Antolín ha llevado a esa hueste de hombres y mujeres, pocas mujeres pero que siempre ha vendido como más sólidos y valientes que los trescientos de las Termópilas, los ha vendido por su jubilación, empiezan a sospechar.


"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
RSS FeedSubscriu