lunes, 22 de octubre de 2018

La APV dará “facilidades” a los operadores actuales del puerto que opten a la Ampliación Norte

El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) daba el visto bueno el viernes a la aprobación provisional de los proyectos de pliego de bases y condiciones para la construcción y explotación de la nueva terminal de contenedores de la Ampliación Norte del Puerto de Valencia. A partir de aquí los consejeros tendrán apenas unas semanas para analizar la propuesta y presentar las sugerencias necesarias, de manera que en el Consejo del próximo 23 de noviembre se aprobarán los pliegos de forma definitiva

Veintepies 22/10/2018


De esta forma empieza a tomar forma un proyecto en el que la APV está trabajando desde hace años y que es “imprescindible” para que el puerto de Valencia no pierda el tren de la competitividad. A juicio de su presidente, Aurelio Martínez, se trata probablemente del proyecto más importante que haya afrontado el puerto de Valencia y le permitirá pasar de una capacidad de 7,5 millones de TEU de capacidad a 12,5 millones. “Nos situaríamos entre los tres primeros puertos de Europa con lo que esto supone en reducción de costes y en la consolidación como puerto hub.  

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La APV confía en adjudicar la terminal en julio


No sólo es un proyecto importante para el puerto, sino para la economía valencianas y la española”, señaló Martínez. 

Los pliegos son el resultado del trabajo realizado por el equipo de la APV, al que Martínez agradeció su esfuerzo, y la consultora MTBS, que dio como resultado un estudio que obligó a reconducir el proyecto planificado hace quince años para adecuarlo a la demanda actual. En este sentido, el análisis de mercado refleja el hecho de que, de acuerdo a las tendencias actuales del mercado y la evolución de los tráficos, el puerto de Valencia tendría graves problemas de capacidad en 10 ó 12 años, en el mejor de los casos, y en 7 u 8 años si continúa la evolución actual. “Este es el momento adecuado de lanzar la Ampliación Norte. Hablamos de una terminal no para los próximos años sino para las próximas décadas. Por eso hemos atendido las tendencias en cuanto a requerimientos de tamaño, conexiones intermodales, etc.”.  

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La nueva terminal de contenedores duplicaría la superficie de la ZAL del puerto de Valencia



Características
La nueva terminal tendrá una superficie total de 1.382.000 metros cuadrados (el doble que la superficie de la ZAL del puerto de Valencia) y dos kilómetros de línea de atraque con veinte metros de calado e incluirá una terminal ferroviaria. Sin embargo, se han fijado unos mínimos, de forma que el concesionario podrá optar a una terminal de 49 hectáreas y 800 metros de línea de atraque con la posibilidad de ampliar la concesión en los próximos años hasta completar todas las fases. 

Esa terminal “mínima” incluye la terminal ferroviaria. La Autoridad Portuaria se encarga de su 
ejecución hasta las puertas de la terminal y el concesionario, del resto del proyecto. A pesar de que existe esta opción de optar a una sola fase, Aurelio Martínez reconoció que probablemente para sacar el máximo rendimiento a la terminal convendría optar a la totalidad de la misma. 

El plazo de ejecución contemplado en los pliegos es de 50 años si la oferta opta a la totalidad de la terminal y de 35 años si se trata de las 49 hectáreas iniciales. 

También el grado de automatización es esencial. Deberá de ser del cien por cien en el caso de la gestión del patio y la recepeción y entrega a camión y ferrocarril y el concesionario debe comprometerse a poder automatizar el resto del proceso, es decir, la carga y descarga de buques. “Los dos primeros procesos cuentan ya con una tecnología muy madura y se ha probado que son rentables y funcionan, pero en el tercer caso la tecnología todavía no ofrece rendimientos equiparables a los de las terminales semiautomatizadas, de forma que en la mayoría de casos se realizan con medios convencionales”, apuntó Francesc Sánchez, director general de la APV. 
Tal como recordó Sánchez, para llegar a las conclusiones necesarias para el desarrollo de los pliegos se ha realizado también un intenso trabajo comercial, contactando con los principales operadores de todo el mundo para anticipar el proyecto y conocer las necesidades y tendencias actuales. El resultado final es un pliego “muy abierto” con el fin de motivar la llegada de ofertas. 

Entre los destinatarios de estos pliegos están, por supuesto, los actuales operadores del puerto de Valencia, donde ya conviven tres terminales de contenedores, gestionadas por Noatum Container Terminal Valencia, MSC y APM Terminals. En este sentido, la propuesta de la APV pretende dar ciertas “facilidades” a estos operadores para que puedan optar a la nueva terminal. 

De hecho, podrán hacerlo siempre que cumplar los requisitos exigidos y que se comprometan a incrementar en un 50% la capacidad de sus terminales actuales. Además, se agilizará la resolución de las concesiones actuales, evitando las penalizaciones habituales, considerando, lógicamente, la gran inversión que realizarían en la Ampliación Norte. Finalmente, tal como señaló el director, se concedería un tiempo prudente al operador para dejar de forma definitiva la terminal que ocupa en la actualidad y trasladar sus tráficos a la nueva.

De producirse esta situación la terminal que abandonara el concesionario saldría de nuevo a licitación, pero no tendría porqué destinarse al tráfico de contenedores, sino que podría ocuparse por un nuevo tráfico en función de la evolución del mercado. Según Martínez, en principio si esto fuera así “no habría problemas” para encontrar un operador interesado en esa terminal que se desocupa. 

Inversión
La inversión estimada en la nueva terminal pública se sitúa entre los 1.000 y los 1.200 millones de euros. La Autoridad Portuaria de Valencia ha previsto una inversión de entre 300 y 400 millones de euros en la parte de obra que le corresponde, mientras que el concesionario debería comprometer unos 800 millones de euros, la mitad aproximadamente en el caso de que opte a la terminal mínima. Según Aurelio Martínez, las obras se prolongarían unos cuatro años en su máximo desarrollo, pero en dos años se prevé entregar una primera fase al adjudicataria para que empiece a realizar las tareas de urbanización, pavimentación y equipamientos. 

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Aurelio Martínez, satisfecho por el arranque del proyecto



Precisamente debido a la elevada inversión que requiere el proyecto llevó al presidente de la APV a señalar que “no prevemos que se presenten más de dos o tres ofertas”. 

La APV tiene también bastante definidos los plazos de este ambicioso proyecto. En un mes aproximadamente, esto es, previsiblemente en el Consejo que se celebrará el próximo 23 de noviembre, se aprobarán de forma definitiva los pliegos del concurso. El plazo para la presentación de las ofertas se prolongará durante unos cuatro meses y los pasos siguientes pasan por la adjudicación y el período de sometimiento a información pública. Con todo esto, y si no se producen “incidentes”, en unos ocho meses podría estar adjudicada la nueva terminal. “Me gustaría adjudicarla antes del fin de mi mandato y tomé posesión en el mes de julio”, apuntó Aurelio Martínez. 

En paralelo a este proceso se desarrollará el proyecto constructivo y es que la APV ha querido optar por un modelo que ofrezca garantías de la salida de la nueva terminal al mercado: “Estamos primero asegurando que hay concesionaria y a partir de ahí construimos”, señaló el director. “Hemos visto infraestructuras que se han construido y años después continuaban sin uso. Creemos que es una buena práctica y así lo ha valorado también Fomento”. 

Siguiendo este calendario, la nueva terminal estaría en servicio en unos ocho años, es decir, dentro de la horquilla en la que Valenciaport podría empezar a perder competitividad, y estaría en condiciones de atender a los buques de nueva generación que parece que terminarán por imponerse en el mercado, como los 24.000 TEU. 

El proyecto irá, según el presidente del puerto de Valencia, de la mano del Acceso Norte porque es imprescindible que así sea. Si no estuviera el Acceso Norte en marcha, se colapsaría el By Pass y sería inviable la Ampliación. De hecho, Aurelio Martínez recordó que el Acceso Norte ya está contemplado en el Plan de Empresa de la APV y aseguró que la institución tiene la suficiente capacidad financiera para poder desarrollar la obra de la ampliación y la parte del Acceso Norte que le corresponda. Además, y en relación a esta última infraestructura, recordó que el delegado del Gobierno aseguraba al pasada semana en Valencia que en diciembre estará el protocolo para definir las actuaciones del Acceso Norte, cuyas obras deberán ejecutar la Dirección General de Carretera y la Autoridad Portuaria, que invertiría en torno a 400 millones de euros. “En 2020 ó 2021 se podría adjudicar y realizar las inversiones iniciales, que de ser posible deberían compatibilizarse con las obras de la nueva terminal.

Tráfico
Aurelio Martínez también realizó el viernes una valoración del tráfico acumulado a septiembre. Como elemento positivo destacó la evolución del tráfico de coches, que crece a un ritmo del 11%, muy por encima de la media nacional, situada en el 2%. “Si continuamos así a finales de año podríamos ocupar la primera posición en el ranking de este tráfico”. En la parte negativa apuntó la caída del tráfico de pasajeros y cruceros y la bajada del tráfico de graneles líquidos. Sin embargo, resaltó que en el descenso de los líquidos tiene mucho que ver el marco regulador, tal como recoge un informe de Competencia. Y es que el modelo vigente establece enormes discriminaciones entre puertos, de manera que se produce una concentración importante en Barcelona, Bilbao y Huelva como consecuencia de los peajes. “Si en Sagunto hablamos de 103 euros, en el caso de Barcelona estaríamos en torno a los 52 euros, una razón de peso para que motivar el desvío de los metaneros a los puertos más baratos”. 

Finalmente, Aurelio Martínez mostró su satisfacción por la renovación del acuerdo con el Ayuntamiento de Sagunto, asegurando que es un ejemplo de cómo puerto y ciudad pueden convivir y ayudarse en temas de interés común para progresar.

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Cuando se ejecute la Ampliación convivirán cuatro terminales en Valenciaport




Boluda centralizará en Valencia la sede corporativa de todas las empresas del grupo
Otro de los puntos destacados del orden del día del Consejo de Administración de la APV celebrado el pasado viernes era el relativo al rescate de las concesiones titularidad de Unión Naval Valencia, un asunto estrechamente ligado a la ejecución de la Ampliación Norte. 

Si el proyecto inicialmente diseñado para la ampliación incluía la construcción en esa zona de una terminal de cruceros, el nuevo planteamiento de la Ampliación Norte hace inviable esta idea. Así, la APV ha tenido que buscar alternativas para la ubicación de la terminal de cruceros y las ha encontrado en los terrenos concesión de Unión Naval Valencia. 

La concesión de UNV será recuperada y en ella se situará la nueva terminal internacional de pasajeros. “Es el único sitio razonable, está cerca de la ciudad y es adecuado para este tráfico - señaló el presidente de Valenciaport -. Como a Boluda aún le restaban ocho años de concesión se ha realizado un recaste por interés portuario”. La valoración de este rescate suma unos cinco millones de euros pero la forma de pago no será dineraria, ya que se ha acordado otorgar a Boluda una concesión en la que instalará la sede corporativa de todas las empresas del grupo. 

Por otro lado, el grupo ha solicitado una nave en el muelle de la Xitá para desarrollar actividades de reparación y mantenimiento de contenedores.


"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
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