miércoles, 26 de septiembre de 2018

GARCÍA: "SE REQUIERE UN MODELO DE LA ESTIBA CON SOLIDEZ LEGAL O LAS CONSECUENCIAS PUEDEN SER GRAVES"

Pedro García es, desde hace pocas semanas, secretario general de la asociación de empresas estibadoras Anesco, la patronal del sector con representación en una amplia mayoría de los puertos españoles y de la que había sido director gerente antes de su modificación estatutaria. Andaluz, con mente abierta, claridad en las ideas y porte tranquilo y educado, joven, y con gran capacidad para el diálogo. García es quien lleva las riendas de la organización empresarial en la negociación con los trabajadores de sector de la estiba. Unas negociaciones que se hallan en un punto clave y que, en esta entrevista con NAUCHERglobal, desgrana varios de los detalles. 


Naucher 25/09/2018

¿En qué punto se encuentra la situación del sector de la estiba?
El Gobierno tiene que aprobar un Real Decreto que, con rango de reglamento, desarrolle la ley modificada el pasado año. Así lo preveía el propio RDL 8/2017 y es necesario, sin nuevas demoras. Su tramitación, por vía de urgencia, aún no ha finalizado, tras más de 16 meses. El sector necesita estabilidad jurídica. Nuestros puertos requieren que se defina un modelo de la estiba con solidez legal, algo que no hemos tenido hasta ahora, o las consecuencias pueden ser graves. En esa línea, nosotros hemos presentado una serie de propuestas para mejorar el marco normativo de la estiba, que esperamos sean atendidas.
Al mismo tiempo, está constituida la comisión negociadora del que será el V Acuerdo Sectorial Estatal. Anesco ha mantenido diversas reuniones con los sindicatos más representativos y estamos trabajando intensamente para elaborar documentos consensuados. Somos una asociación empresarial firme en la defensa de nuestros intereses, conjugada con una clara vocación de alcanzar acuerdos.

Se prevé una Sentencia inminente de la Comisión Nacional de la Competencia. ¿Hasta qué punto puede trastocar los planes en caso de haber sanción?
El artículo 43 de la Ley en defensa de la competencia establece el deber de secreto sobre todos los contenidos de los expedientes incoados por la CNMC, que se impone sobre todos los personados, hasta su resolución. Por este motivo, no me puedo pronunciar sobre este asunto, en este momento.
En cualquier caso, creo conveniente recordar la importancia y utilidad de la negociación colectiva.

¿Qué papel juega Anesco tras la aprobación de la nueva legislación y a falta del RD que ejecute los cambios?
Por un lado, proponemos al legislador una serie de mejoras sobre el marco jurídico de nuestro sector que estamos convencidos aportarían ventajas a nuestro sistema portuario.
Por otro lado, ostentamos la representación empresarial en la mesa de negociación del convenio colectivo sectorial estatal que, según regula el Estatuto de los Trabajadores, tendrá eficacia normativa sobre todas las empresas y trabajadores incluidos en el ámbito de aplicación de este acuerdo.

¿Cuáles son los retos a corto plazo para las empresas estibadoras, tanto a nivel operativo como a nivel tecnológico?
Nuestros puertos tienen que mejorar la competitividad para consolidar y crecer en tráficos, que recordemos se desarrollan en un mercado global internacional altamente tensionado. Esto hay que hacerlo dialogando, alcanzando acuerdos, manteniendo los derechos laborales y preservando la estabilidad. Tenemos que implementar cambios operativos, a corto plazo, para evolucionar, por el bien de todos: empresas, trabajadores y sociedad en su conjunto. A medio plazo, tenemos que prepararnos para los continuos cambios tecnológicos disruptivos que están llegando. Por ello, hemos pedido al Gobierno que lidere un plan de digitalización para nuestros puertos.

Una vez de apruebe el Acuerdo Marco sectorial, que en principio debería ser este mismo año, ¿qué perspectivas hay para el conjunto del sistema portuario?
El Acuerdo Marco tiene por objeto fijar las cuestiones generales básicas del sector. El resto de las materias a negociar son propias de la negociación en ámbitos inferiores, puerto a puerto y no corresponde a Anesco entrar en ellas. Asimismo, cada compañía tendrá que ir tomando libremente sus propias decisiones.

Tras el cambio de Gobierno, ya ha habido reuniones con Fomento y con OPPE. ¿Con qué peticiones a acudido la patronal al encuentro?
Hemos tenido una reunión con la presidenta de Puertos del Estado y esperamos que, muy pronto, tengamos ocasión de hacerlo con el secretario de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda.
Proponemos la flexibilización de la capacitación profesional requerida para los trabajadores que realicen labores de estiba, la consideración de peculiaridades técnicas propias del sector de la estiba respecto a la regulación general de las empresas de trabajo temporal (cálculo de garantías, requerimientos para la formalización de contratos, obligaciones de comunicación a la autoridad laboral, etc.) y la inclusión del colectivo de estibadores que estaban en el antiguo régimen de relación laboral común y personal de estructura de las Sagep entre los posibles beneficiarios del sistema de ayudas por prejubilación.
Además, hemos solicitado al Gobierno que baje la tasa de ocupación del dominio público y mayor transparencia y participación en la tramitación de los planes de empresa de las autoridades portuarias.

El nuevo secretario de Estado, señaló hace pocas semanas que, en breve, ofrecerán su posicionamiento respecto a la situación de la estiba. ¿Qué esperan desde Anesco?
Creemos que debe atender las aportaciones que hemos ido presentando los agentes sociales. Las propuestas que defendemos mejoran el marco normativo de la estiba. Nuestra posición es reclamar la aprobación rápida de un reglamento de la estiba, que nos dote de seguridad jurídica, contemplando las alegaciones presentadas.

¿Culpa Anesco, igual que lo hacen los trabajadores, a José Llorca o Julio Gómez Pomar por su “nula capacidad para establecer diálogo”? 
Hay que mirar hacia el futuro. Tenemos muchas cuestiones que abordar. Cualquier Gobierno debe considerar la importancia estratégica de las empresas y los trabajadores de nuestro sector.

Al margen de la sentencia de Luxemburgo, ¿por qué se llegó a esta situación?
Hace falta seguridad jurídica, un modelo estable y permanente, durante un periodo razonable de tiempo, para que empresas y trabajadores puedan generar riqueza y más empleo, a través de la implantación de mejoras operativas en el negocio.

¿Es funcional el modelo propuesto por la Ley para la capacitación y la formación de los trabajadores?
Creemos que debe ser mejorado para permitir mayor flexibilidad, por supuesto, preservando la profesionalidad y la seguridad. Nos parece desproporcionado modificar el sistema formativo, incrementando el número de horas prácticas de 80 h. a 660 h., como preveía la propuesta de reglamento que se está tramitando, que necesariamente se deben desarrollar en instalación portuaria, para todos los trabajadores, puertos, terminales, tipos de tráficos y categorías profesionales.
No es un modelo adaptado a las exigencias formativas reales para las diferentes tareas que se desarrollan y puede impedir la ágil contratación de nuevos profesionales, según demande el mercado, así como la igualdad de todos los ciudadanos para acceder a esta profesión.

Coordinadora, como sindicato mayoritario, señaló en su última asamblea que quería culminar cuanto antes con un acuerdo con Anesco, ¿En qué punto están las negociaciones? En este sentido, ¿cuáles son los pilares en los que se basa la negociación por parte de las empresas?
Las negociaciones avanzan a buen ritmo. Hemos tenido diversas reuniones de la comisión negociadora del convenio sectorial estatal y Anesco ha presentado una plataforma de acuerdo muy elaborada. Creemos que es importante para el sector, el incrementar la capacidad empresarial en la dirección, organización y control de la actividad laboral. Además, existen materias de contenido estrictamente jurídico que debemos aclarar conjuntamente.

Con el futuro acuerdo colectivo del sector, ¿qué papel tendrá la negociación a escala local, es decir, en cada puerto?
Corresponde a estos ámbitos de negociación, la determinación e implantación de mejoras organizativas y productivas; así como el resto de las materias propias del plano convencional, no estructurales y, por tanto, no tratadas en el acuerdo sectorial estatal.

Las empresas, como parece lógico, reclaman para sí el control de la organización del trabajo. ¿Es una línea roja? ¿Qué responden los trabajadores a esta reclamación?
Esta es una cuestión que hemos defendido siempre y que, desde hace tiempo, se encuentra claramente recogida en la legislación laboral general y en los convenios colectivos vigentes. Por lo tanto, no existen discrepancias teóricas con las organizaciones sindicales.
Sin embargo, es necesario que se materialicen mejoras operativas, en el día a día de las terminales, puesto que de esta forma podremos competir mejor, captar más tráfico y, consecuentemente, generar más empleo y riqueza para trabajadores, empresas y sociedad.

Anesco, ya sin la presencia de empresas consignatarias, ¿gana o pierde capacidad? ¿Qué relación mantienen con la nueva asociación creada de consignatarios? ¿Qué compatibilidades mantienen?
Perdemos número de asociados pero hemos ganado fuerza, cohesión interna y unidad de acción. Además, mantenemos una excelente relación con la asociación empresarial de consignatarios. Participamos en foros comunes y, en ocasiones, podemos tener cuestiones en la que colaboremos. Anteriormente estábamos en la misma asociación más bien por tradición histórica que por lógica empresarial, puesto que son actividades mercantiles diferentes.

¿Y con la asociación de estibadoras que representa a algunas de las empresas escindidas de Anesco? ¿Cuáles son los principales puntos de fricción y qué intereses tienen en común?
En algunas cuestiones debemos tener intereses comunes, fundamentalmente en lo relacionado con nuestra relación frente a las Administraciones Públicas. Sin embargo, en el plano de la negociación colectiva, la nueva asociación constituida y las empresas que ya no forman parte de Anesco, han decidido no participar en la comisión negociadora. Creo que sería positivo que se incorporasen y pudiesen presentar sus aportaciones.

Recuerde cuando de pequeño escribía la Carta a los Reyes. Cómo secretario general de Anesco, ¿qué les pediría si la hiciera hoy para el sector de la estiba y para las propias empresas que forman parte de la entidad?
Pediría que nos trajeran un marco jurídico estable y mejorado (atendiendo a las aportaciones presentadas) puesto que la situación puede llegar a ser crítica, si no lo tenemos cuanto antes. También necesitaríamos un convenio colectivo sectorial estatal satisfactorio para todas las partes. Y, por último, la implantación de mejoras operativas en nuestras terminales, que permitan competir mejor y crecer, respetando los derechos laborales. Todo ello con un largo periodo de estabilidad jurídica y laboral en nuestros puertos.  


"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
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