martes, 19 de junio de 2018

PUERTOS DEL ESTADO, UN QUEBRADERO DE CABEZA PARA EL NUEVO MINISTRO DE FOMENTO

No está siendo fácil para José Luis Ábalos, ministro de Fomento, el culminar los nombramientos de un departamento que, en los últimos años, se ha tornado complicado de manejar. La larga sombra del hasta ahora plenipotenciario secretario de Estado Gómez Pomar es más larga de lo que a Ábalos le hubiera gustado, con la colocación de gente de su cuerda no sólo en primeras y segundas líneas, sino también más abajo. 


Naucher 18/06/2018
Par colmo, el nuevo secretario de Estado, Pedro Saura, no ha podido ser nombrado oficialmente, ya que el jefe de Estado se encuentra de viaje en Estados Unidos y no puede firmar la orden en el BOE. Sin Saura al frente y con el ministro negociando candidatos, son tres las opciones que se apuntan a sustituir a José Llorca al frente de Puertos del Estado.
Por un lado, una alternativa que suena mucho y que está en la casa, próximo al socialismo según dicen, y que es el alma mater del organismo público: Álvaro Rodríguez Dapena, actual director técnico del OPPE, y una persona más que capacitada para afrontar la presidencia de los puertos de interés general. Lo único que le faltaría, siempre entre comillas, es la capacidad (que se le desconoce) para limpiar el organismo de vicios del pasado; y tener un carácter más político y no administrativo… además de que acepte la propuesta a sabiendas de que el tiempo en el cargo no se sabe si sería mucho o poco.
Por otro lado, está la opción de Fernando González Laxe. Expresidente de Puertos del Estado y de la Xunta de Galicia que actualmente ejerce como catedrático de economía aplicada en la Universidad de La Coruña. Conoce la casa de su pasado como presidente de los puertos con José Blanco al frente del ministerio pero, hasta el momento, que haya podido saber NAUCHERglobal, no le ha sido ofrecido un cargo que, sin duda, acogería de buen grado. González Laxe, por edad, aceptaría el compromiso hasta unas nuevas elecciones y, por su experiencia y pasado político, se trataría de una alternativa que agrada a puertos, empresarios y trabajadores.
La tercera alternativa es la sorpresa o la tapada: el Partido Socialista busca un candidato que tenga un perfil político, conozca los entresijos de los puertos (no puede entrar alguien que desconozca el entramado portuario), tenga capacidad para reorganizar el OPPE y no le preocupe el futuro tras unas eventuales elecciones, ya sean más pronto que tarde o más tarde que pronto. 
Sonaban campanas en Valencia con el actual presidente del puerto levantino, Aurelio Martínez, economista de prestigio internacional. Pero todo apunta a que habría rechazado el encargo para quedarse en Valencia y hacer crecer la apuesta por el enclave mediterráneo antes que embarcarse en una empresa más complicada.
Lo que está claro es que es complicado que llueva a gusto de todas las autoridades portuarias. Los diferentes colores políticos y la empatía personal marcan las relaciones… que se lo pregunten a Llorca y a sus vivencias con los presidentes en Algeciras, Las Palmas, Barcelona o Valencia; entre otros…
A un futuro político incierto se le añade, además, que entre abril y mayo del próximo año desde la Unión Europea lanzarán la política portuaria común que demanda, entre otros aspectos, una mayor liberalización de un sector que, en España, se encuentra anquilosado desde el año 1992 con la gobernanza desde un organismo público en la distancia.
Bruselas pretende que los puertos se gobiernen desde la cercanía, y que no exista, al menos como se conoce actualmente, una entidad que marque las pautas económicas de las autoridades portuarias ya que, entra en conflicto con la competencia ya no sólo con otros puertos europeos sino también a escala nacional. Excepto para Llorca y sus adeptos, es fácil de entender: no son las mismas necesidades las que tiene un puerto como Sevilla a uno como La Coruña; ni las de Valencia comparadas con las de Barcelona; ni las de Bilbao con las de Melilla… y mientras tanto que OPPE se enriquezca hasta límites insospechados y tenga un remanente de cientos de millones de euros sin utilizar.
En pocos días habrá una respuesta a todo. Cuando su Majestad Don Felipe se digne a hacer su trabajo y firmar el BOE, el nuevo secretario de Estado podrá iniciar la limpia y ejecutar los primeros nombramientos.


"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
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