martes, 28 de febrero de 2017

Las armas del Gobierno: Negociación secreta. Convenio Colectivo y la presencia de la Comisaria.

El ministro de Fomento sonreía el jueves pasado cuando se le preguntaba por el apoyo del resto de partidos políticos, como se sabe, el Gobierno necesita una mayoría simple para sacar adelante el Real Decreto Ley de reforma de la estiba que publicó el viernes. 



Puertos y Navieras 27/02/2017

En más de 40 años, solo un Gobierno tuvo que retirar un Decreto Ley, porque se opusieron a aprobarlo en el Congreso de los Diputados el resto de partidos. Fue en un Gobierno de Adolfo Suárez y se organizó un buen lío, porque incluso el Congreso no sabía cómo proceder. Es por tanto raro que el Gobierno se arriesgue en esta situación, sin tener suficientes apoyos, a presentar el Real Decreto Ley. Tiene 30 días y primero el debate tiene que ser aprobado por la Mesa Permanente del Congreso. 

La presión sobre el PSOE es máxima, ya que si vota en contra va a necesitar el PP los votos de Ciudadanos, PNV, y algún voto más de UPN, Foro y de la antigua Convergencia. Y aún en este caso sacaría adelante el Decreto por muy pocos votos, algo bastante escaso desde el punto de vista moral a la hora de aplicarlo. 

Para presionar al PSOE, que ya está haciendo declaraciones por la vía de sus portavoces en el Congreso, César Ramos, y Susana Díaz en contra del mismo, va a necesitar mucha presión para decir sí. Ayer Díaz obligó a Ximo Puig a posicionarse.

La primera baza que espera el Gobierno es que antes de que se vote sindicatos y Anesco presenten un acuerdo posible y que el Gobierno pueda apoyar con alguna medida legislativa más, como hacer de obligado cumplimiento el Convenio Colectivo en el periodo transitorio. 

Si el Convenio es considerado correcto, podrá publicar otro Real Decreto-Ley, haciendo que tenga preferencia sobre el Estatuto de los Trabajadores y la reforma laboral de 2012 al menos durante un período transitorio. 

Paralelo a la negociación que fuentes del sector dice que se hace en secreto con el máximo sigilo y por eso tantos días entre reunión y reunión oficial, el Gobierno tiene preparado otro elemento de presión, y es que el día 7 de marzo, el segundo día de la huelga, la comisaria de transportes de la DGMove, Violeta Bulc, ha pedido comparecer en el Congreso español y además responder en un debate.

Este hecho sin precedentes, viene reclamado por las dudas que expresan los sindicatos y políticos del PSOE, sobre la veracidad de la posición de la Comisión Europea sobre la imposición de una multa si no legisla sobre la estiba. Violeta Bulc, la Comisaria eslovena, ya fue emplazada por el grupo de IU y los Verdes nórdicos a que compareciese ante el Pleno del Parlamento Europeo el día 13 de febrero. El PPE europeo bloqueó esa iniciativa y la comisaria no compareció, pero el Gobierno ha conseguido que Bulc quiera apoyar en Madrid ante el Congreso, la versión de que esta es una exigencia de la Comisión, sus líneas rojas.

Esta comparecencia es muy importante porque al PSOE y al resto de partidos les va a ser muy difícil votar en contra tras ella, y el Gobierno consigue una mínima base de negociación entre sindicatos y patronal, puede añadir más presión a la votación. 

Pero si se somete a preguntas Bulc va a necesitar aprenderse el guión porque no ha exhibido mucho conocimiento del tema portuario.


"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
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