miércoles, 28 de diciembre de 2016

Artículo de Opinión "Formación y Registro de Estibadores, el RTP."

Un nuevo y calculado incumplimiento.

Puertos y Navieras 28/12/2016

Por Enrique Arraiz.

Friedrich Nietzsche, filósofo, poeta, músico y filólogo alemán, considerado uno de los pensadores contemporáneos más influyentes del siglo XIX, nos dejaba una profunda reflexión basada en el análisis de las actitudes morales (positivas y negativas) hacia la vida, que da mucho que pensar en éste asunto de la estiba: 

“No es que me hayas mentido, es que ya no pueda creer en ti, esa es la cuestión”

El modelo nacido hace 30 años y que defiende con furor los sindicatos, ya no tiene razón de ser.

Finaliza el 2016 con posturas bien definidas en la reforma de la estiba; por un lado Anesco delegando en el ejecutivo toda responsabilidad en cuanto a las decisiones a tomar. Y por otro, sindicatos portuarios que está obligado a entenderse con la patronal.

La profunda división en Anesco que ha desembocado en dimisiones ha complicado un posible acuerdo consensuado con los sindicatos y es que las navieras internacionales están dispuestas a dar la batalla para acabar con privilegios injustificados apostando por salarios más realistas sujetos a productividad.

Los recientes acontecimientos en Noruega y Bélgica en el sector de la estiba, reducen aún más las posibilidades de un acuerdo factible entre las partes.  Los hechos hablan por sí solo,  ni un solo convenio laboral de ámbito inferir en los puertos españoles han sido renovados, solo prorrogados o la espera de acuerdos que permitan estampar su firma.

Como es obvio, los sindicatos temen cambios que puedan repercutir sobre sus condiciones laborales, nada más lejos de la realidad.  La productividad requiere en España un nuevo modelo que exige a las estibadoras y estibadores plena complicidad.

Desgraciadamente esta propuesta tiene sus consecuencias como la perdida de concentración de poder de los sindicatos y que afectaría al sindicato con mayor representación.  Asumir el modelo portuario que propone Coordinadora e IDC, es un símil de lo que realmente la sentencia del Tribunal de Justicia pretende cambiar. 

Las empresas comunitarias echan en falta el modelo Nórdico descentralizado que premia la productividad y sanciona el absentismo laboral.

Siempre pongo como ejemplo el programa FIPS - Finnsteve Intelligent Planning System- que puso en marcha en 2005 la estibadora para la que trabajé, perteneciente a la naviera FINNLINES, hoy integrada en el Grupo naviero Grimaldi.

Ejemplo global de viabilidad, eficiencia y productividad empresarial, la clave Nórdica está en la mentalidad, “mejorar para ganar”.

En 2004, se planificaron estrategias para modernizar la manipulación de mercancías, el Estado finlandés introdujo modificaciones para garantizar la plena integración de las nuevas tecnologías mejorando la profesionalización tecnológica de estibadoras y estibadores mediante nuevas competencias profesionales.

Desaparecía la figura del capataz, se redujo la mano y se mejoraron los conocimientos y capacidades de todos los manipuladores de maquinaria para alcanzar su máxima polivalencia. 

Los operadores de grúas de puertos se convirtieron en la máxima categoría acreditada mediante cualificación profesional, Ley 633/2004, esta se introdujo en 2008 en el catálogo de cualificaciones profesionales susceptibles de ser reconocidas a través de la Directiva 2005/36/CE con la posibilidad de trabajar en cualquier puerto de Europa.

Pero el Estado finlandés fue más allá, alcanzar como objetivo la polivalencia de las estibadoras y estibadores para copar todos los puestos en una terminal.  Desde 2005 fuimos sometidos a un proceso formativo de “Further Qualification in Cargo Handling” es decir, especialista en manipulación de la carga. 

Esta cualificación vigente en el catálogo de las cualificaciones comunitarias desde 2009, atribuye al estibador competencias para la organización, dirección y desarrollo de la manipulación de la carga así como funciones de supervisor, más allá de la figura del capataz a pie de muelle. 

Teníamos competencias para organizar el transporte de mercancías, autorización de despacho, operaciones de depósito así como poseer espíritu “emprendedor”, es decir, nuestras ideas de innovación eran valoradas por la empresa.

Se ajustaron horarios y se asoció la productividad al sueldo que pasó a computar por hora trabajada.  Pero lo más innovador de todo fue la movilidad funcional dentro de tu horario de trabajo es decir, el estibador respondía a las necesidades de la empresa a tiempo real y dentro de su jornada laboral.

En compensación, el estibador cobraba en función de su máxima categoría independientemente de la actividad para la que es designado, desde peón, hasta supervisor de carga.

Es justo lo que buscan las navieras internacionales, rentabilizar al máximo los costes que supone la mano de obra, adaptar la planificación a los costes y a la realidad del tráfico marítimo.

La única forma de alentar la competitividad entre puertos incluso entre terminales, es mediante un cambio radical de sistema, ampliar el horario y partir en dos jornadas el día en vez de cuatro turnos como hasta la fecha.  Reducir a tan solo dos listas, manipuladores y “gruistas”, de las cinco que actualmente conforma las sagep y crear un pasaporte o tarjeta competencial por puntos que catalogue el nivel profesional del estibador  o estibadora.

Éste sistema eliminaría las desigualdades existentes en las sagep y entre los propios estibadores.Alentaría la competencia entre profesionales en pro de una formación más acorde con los procedimientos logísticos de la empresa.

El Estado finlandés conjuntamente con el sindicato de transporte, estudia a día de hoy, un nuevo perfil profesional del estibador más acorde con la realidad de los tráficos portuarios y servicios integrales, muy fluctuante y sumamente exigente. 

Salvo los operadores de grúas de puertos, la mayoría de los estibadores provenían del sector del transporte por carretera así como de la construcción, debido a la similitud entre las capacidades de ambas ocupaciones.

En los Estados del Norte, no existe un registro oficial de estibadores, siendo las empresas del sector las responsables del adiestramiento de su personal bajo ciertos perfiles que marca la legislación de cada Estado.

La “ley” permite a cada empresa disponer de una bolsa de trabajo itinerante que le permita cubrir los picos de actividad.

La preocupación por parte de Anesco, es quien asumirá los pasivos que podría generar la liquidación del modelo “sagep” para posteriormente asumir el coste de la formación. Tampoco se ha desvelado si las empresas estibadoras asumirán la totalidad las plantillas tras el cierre de estas.

Un claro ejemplo de ello es MSC en Las Palmas donde la naviera está a la espera de conocer cómo se liquidará la Sagep para iniciar un proceso de automatización de la terminal de Opcsa, con una inversión que podría alcanzar los 35 millones de euros.

No cabe duda que los sindicatos procuraran señalar qué empresas de formación deberán asumir los procesos de formación, algo que no agrada a las navieras y que ejecutivo debe poner límite.

En mi opinión, debe existir un periodo transitorio para definir el perfil profesional que necesita cada empresa en función de sus requerimientos reales, siempre bajo la supervisión de la Administración.  

Capacitar o acreditar previamente al estibador o estibadora antes de ser transferido a la nueva empresa y asumir ésta su formación adicional.

Los registros de estibadores o Centros Portuarios de Empleo, solo deben existir como medida transitoria hasta lograr la acreditación profesional  total del estibador, nunca para controlar el mercado de las contrataciones como ocurre hasta ahora con las Sagep.  

Las recientes declaraciones de IDC augurando el acceso restringido a los futuros registros de estibadores, chocaría de nuevo con el Tratado de Funcionamiento de la Unión, el Derecho de libre competencia de las empresas asociada a la libertad de contratación, así como el artículo 14 de la Constitución Española, que declara la igualdad de todos los españoles ante la ley. 

Negar o prohibir a un estibador por el solo hecho de no pertenecer a una sagep, el acceso a cualquier registro es sencillamente discriminación, prohibida por la ley.  Por esa causa, Anesco no se presta a ese juego hasta que el ejecutivo defina qué sistema se adoptará, presumiblemente a partir de marzo.

Por tanto, estamos ante el dilema de Shakespeare, “to be or not to be that is the question meaning”.


"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
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