miércoles, 28 de septiembre de 2016

Maersk en difícil situación. Propone entrar en otros sectores anejos al transporte marítimo, como el de carretera.

No sabe qué estrategia adoptar. Su CEO da palos de ciego.


Puertos y Navieras 27/09/2016

Editorial



La gran compañía naviera, la primera compañía del mundo de transporte de contenedores se halla en una encrucijada. La compañía que se quiso asegurar el futuro diversificándose en el petróleo y comprando yacimientos ha sufrido un durísimo golpe al ver como esas inversiones estratégicas perdían enormemente valor y sobre todo perdían su posible seguro de vida ante los cambios en el transporte.

En la parte naviera, Maersk y en general el mundo naviero, está llegando al límite del crecimiento por la vía del gigantismo de los buques. Los buques ya son tan grandes como que un paso más obligaría a cambiar, reformar y dragar la mayoría de los puertos del mundo. Las tripulaciones ya se han reducido al mínimo, y la posible robotización y digitalización en barcos autónomos tampoco ahorraría tantos gastos.

Las compañías además ya se han reunido en alianzas para optimizar sus políticas comerciales. ¿Qué es lo que puede hacer Maersk para seguir siendo el líder y ganando dinero? Eso es lo que intenta descubrir.

Su CEO empieza a dar palos de ciego, y el otro día, el señor Skou aventuró que podían entrar en el transporte por carretera, donde solo ahora hacen un 10%. Este es un buenísimo ejemplo de cuando a las compañías se les caen sus modelos de negocio y empiezan a dar bandazos. Algo que conocemos muy bien todos aquellos que nos movemos en el mundo digital. 

La situación oficialmente es la siguiente: Maersk va a traspasar todos sus activos energéticos, sus yacimientos de petróleo  y sus compañías de extracción del mismo a otra compañía, está ahora mismos no se puede vender porque nadie ofrece dinero por ella, lo que se puede llegar a hacer es encontrar algún socio. En cualquier caso, quedará en manos de la familia Maersk, que al fin y al cabo es la que cometió el error al meterse aquí, y además tienen la esperanza de que el petróleo suba y que la compañía recobre cierto valor, y después encontrar un comprador para ellas.

Por así decirlo, Maersk tiene un gran problema y lo ha cortado en dos, con la esperanza de que así problemas más pequeños se resuelvan mejor. Contablemente declara a los inversores que eso puede pasar, pero la realidad es que no suele ser automático.

En cuanto a la naviera, las esperanzas de Maersk, que si consigue dinero y ya con las cuentas saneadas, porque no tiene que soportar la naviera un gravísimo deterioro del valor de sus activos, conseguir financiación para comprar alguna de las navieras que hay en el mundo para hacerse más grande y lograr los beneficios de la segunda ola de consolidación, esta no por el nivel y el tamaño de los barcos sino de las compañías. 

Incierta estrategia, porque eso, como se ha demostrado con la caída de Hanjin, no es siempre posible, muchos de los barcos de Hanjin, la mitad de la flota estaba charteada y rápidamente ha sido absorbida por los charteadores, es decir, los barcos están ahí y lo que hay es sobrecapacidad lo único que puede aspirar Maersk es a ir comprando empresas en quiebra y cerrándolas y reduciendo la capacidad y no suele ser ese un sistema extraordinario para ganar mucho dinero. Eso sí, con dos golpes parecidos como el de Hanjin, alguna naviera no va a soportarlo y van a tener que cerrar, lo cual va a hacer que suban los fletes y va a mejorar las cuentas de resultados de Maersk en uno o dos años, eso con bastante seguridad.

Siempre y cuando los chinos no quieran seguir jugando al fuerte juego de aumentar sus flotas a pesar de perder también miles de millones de dólares cada año, eso pondría a Maersk en una situación comprometida, aparte de que también los franceses turco libaneses de CMA-CGA quieren lucrarse de la misma estrategia.

Con todo esto, la búsqueda de rentabilidad en otros negocios logísticos da para salidas inconsecuentes como la de Skou, o esta haciendose el ingenuo, diciendo que va a entrar en el  transporte por carretera y en operaciones logísticas donde hay grandes oportunidades que no ha visto en el pasado. Claro que a 150 euros por mover un contendor del puerto Maersk piensa que tienen mas margen que ella trayéndolos desde China. Sí, en el pasado claro que las ha visto, y por eso estaba con la compañía Damko, de su propiedad, con grandes intereses en la logística, que fue un absoluto fracaso en cuanto a la cuentas de resultados y que prácticamente hubo que dejar en su estructura esencial para  no seguir perdiendo dinero. 

Así las cosas, es bastante difícil que Maersk encuentre la barita mágica de la noche a la mañana. 

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