viernes, 5 de agosto de 2016

La situación en el puerto de Valencia se encona.

Nadie está dispuesto a ceder y hay poca creatividad.

Puertos y Navieras 05/08/2016

La situación del puerto de Valencia se va enconando entre los estibadores, los dirigentes de Sevasa y los de Anesco.

Coordinadora ha logrado reunir todo el apoyo de la plantilla y del comité de empresa en censurar seriamente la política de Sevasa y ahora de Anesco.


La situación que ahora, a pesar de los desvíos de buques, no es grave, se prepara conflictiva si en el momento pico de la llegada de buques con el import-export a Valencia en septiembre sigue la falta de manos.

Coordinadora ha realizado varias asambleas y un referéndum entre la plantilla que ha refrendado deforma muy importante su política respecto a Sevasa y a Anesco en el convenio de la estiba en el puerto. El referéndum entre los estibadores ha dado como consecuencia que una mayoría muy grande de la plantilla respalda el trabajo realizado por el comité de empresa y refleja que está cansada de las idas y venidas de los negociadores.

La situación es que la admisión de 85 nuevos estibadores que se debe de producir el próximo lunes, parecía ser para Sevasa y Anesco, garantía suficiente para volver a la normalidad en el puerto de Valencia.

Pero estas expectativas se han visto truncadas porque Coordinadora, el Comité de empresa, y ahora toda la plantilla piden que haya un convenio por escrito claro sobre lo acordado. Exigen un convenio de la estiba en Valencia. Anesco se ha negado a ello por entender que la cláusula de reservar a los estibadores las tareas complementarias, entre ellas la de carga y descarga de automóviles en el puerto, le supondría una multa inmediata de la CNMC.

Coordinadora, el comité de empresa y los estibadores no entienden que si esto estaba tan claro, hayan estado negociando y perdiendo el tiempo todo este largo espacio de negociaciones que han tenido. 

Juzgan que el informe del bufete Cuatrecasas vale bien poco, es poco informativo, y no da ninguna solución y solo sirve a los propósitos de los que lo han encargado de plantear una cortina de humo jurídica para impedir la firma del convenio.

Así las cosas, los estibadores no están doblando turnos, lo que provoca importantes problemas para los gestores de la sociedad de estiba Sevasa. 
De momento, la medida punitiva y en represalia de no convocar la jornada supernocturna, la que va de las 2 am a las 8 am, no ha vuelto a ser empleada por Sevasa, pero esto, junto con la entrada de los 85 estibadores que han pasado ya sus reconocimientos médicos y la aportación de su documentación para entrar el próximo lunes 8 de julio, no han conseguido ablandar a la plantilla para que cesase en el no doblaje de los turnos.
Además, la medida de presión, como así se entiende por parte de los estibadores, de Sevasa de querer mantener el órdago y el desafío pensando que los estibadores son los que más tienen que perder, se está volviendo en contra tanto en la opinión de los estibadores como en sus hábitos de trabajo. 

La no convocatoria de la supernocturna ha hecho ver a muchos estibadores que estarían mucho más cómodos si el puerto de Valencia solo trabajase de 8 a 2am de la madrugada, porque la jornada supernocturna de 2 am a 8 am, verdaderamente rompe los horarios del sueño de los estibadores, y aunque está mucho mejor retribuida, se han dado cuenta de que evidentemente está bien cobrada la compensación.

Una cosa similar pasa con el no doblaje en esta época estival. 
Los estibadores creen que si Sevasa pensaba que se están haciendo más daño, lo que está ocurriendo es que los estibadores que no doblan durante el verano se están reconciliando con sus labores familiares y estivales, y también están modificando sus hábitos,aún cobrando menos, pero sí disfrutando de más tiempo de ocio.

No hay que olvidar que los estibadores tienen tiempo de ocio, parejas y familias, que al margen de los ingresos, ven con buenos ojos recuperar esas horas familiares. 
Así las cosas, la política táctica de resistir hasta septiembre se está empezando a ver verdaderamente complicada, porque la verdadera batalla llegará en septiembre cuando los buques transoceánicos vean trastornadas sus escalas si no tienen seguridad para descargar sus mercancías para la campaña de Navidad. 

Entonces, los cambios de escala no seránsimplemente tácticos de escala de vacíos enviados el puerto de Sagunto y de la recogida de algunos contenedores, sino un desastre total de la logística de las empresas en el puerto de Valencia, lo que hará modificar sus escalas dando preferencia al puerto de Barcelona.
Esto desespera a los gestores del puerto de Valencia, que ven cómo un conflicto entre empresas y estibadores no avanza, sino todo lo contrario se encona. 


"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
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