viernes, 5 de febrero de 2016

Año 2016, año de la estiba sin lugar a dudas.


El año 2016 empieza en cuanto a los volúmenes de los puertos españoles con el hito de haberle dado el año pasado las 500.000 y de alguna forma los volúmenes han vuelto a los niveles anteriores de la crisis del 2008. 



Puertos y Navieras 05/02/2016





Si no fuese por el asunto de la estiba, los puertos españoles tendrían un camino despejadísimo en el año 2016 para seguir haciendo reformas estructurales y las que permite el modelo actual en cuanto a flexibilización de tarifas, ampliaciones de concesiones y otras mejoras puntuales como las de los accesos ferroviarios a los puertos. 

Sin embargo, el año se presenta como crítico porque la Unión Europea parece que pondrá a España entre la espada y la pared para concluir la reforma de la estiba que pidió mediante la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Unión el 11 de diciembre de 2014.

Los plazos para cumplir la Sentencia, normalmente holgados desde el punto de vista de la Comisión Europea, se van agotando. Y a no ser que la Comisión, atendiendo a la inestabilidad política, que España no pueda formar gobierno y que se tengan que convocar nuevas elecciones y prolongar la constitución del mismo hasta mayo de este año, es más que probable que quiera presionar al gobierno entrante como una remisión de nuestro incumplimiento al TSJ de la Unión Europea. 


Esa remisión podría significar que en el plazo de 6 a 8 meses se pusiesen sanciones económicas al Gobierno español por su incumplimiento. Teniendo en cuenta ese horizonte de tiempo, el gobierno que se pueda constituir tendría entre 6 y 8 meses antes de verse abocado a hacer una reforma in extremis. 

Como muchas veces en España, seguramente se esperará al último momento y a la llegada de una sentencia condenatoria y la imposición de nuevas multas. Y en este caso más aún ya que es tremendamente delicado salir satisfactoriamente de esta reforma portuaria. 

Solo un gobierno de coalición en España podría sentar las bases para un reforma de la estiba que obligadamente entonces tendría que ser aceptada por todas las partes al ser el producto del consenso de la mayoría de partidos. Aunque este consenso de base se da entre el PP, PSOE y Ciudadanos, esto se tendría que materializar en un acuerdo de gobierno. Y en el caso de que solo fuese un partido político el que gobernase en minoría esto le sería tremendamente difícil de afrontar, aunque tuviese el acuerdo de los otros dos partidos, simple y llanamente por el desgaste que le podría ocasionar. 

El caso es que se han perdido dos preciosos años para llegar a un acuerdo con el consenso de varios partidos, y ahora tras la calma predecible del primer semestre del año, empezarán los nervios de cara al segundo. 

Así las cosas, y sin un gobierno sólido que todavía pueda atisbarse, el resto de reformas estructurales pendientes en los puertos que pudiesen ser de gran calado como es el cambio de modelo portuario hacia uno más cercano a un sistema privatizado o la libertad tarifaría que podría venir obligada de un nuevo reglamento de puertos europeos parece muy lejano. 


"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
RSS FeedSubscriu