viernes, 20 de noviembre de 2015

La caída de la flota española, el exceso de puertos y las carencias del ferrocarril las otras asignaturas pendientes del sistema portuario.

Representantes de ANAVE, ESPO, la Plataforma IPE y FETEA-OLTRA fueron los participantes de la mesa redunda "Logros y retos de una década de la logística marítimo portuaria" organizada por el Club Propeller Madrid con motivo de su décimo aniversario. Una mesa redonda, con su posterior debate, que hizo una valoración y crítica del sistema portuario español. 




Puertyos y Navieras 19/11/2015

Manuel Carlier, director general de la Asociación de Navieros Españoles (ANAVE), fue muy claro la complejidad de las inspecciones de buques en España es la que hace que el registro español esté cayendo frente a registros como el de Madeira que ha triplicado si número de buques. Aunque anunció que los encargos de buques graneleros, gaseros y ferrys en cartera aumentará la flota española incidió en que se debe mejorar el atractivo del registro canario.
Para Carlier en la última década, en la que se centró la mesa redonda, se han desarrollado tres elementos claves junto con la Administración Pública: el desarrollo de la ley de normativa marítima; la implantación de nuevas normas internacionales, como sería el convenio sobre el trabajo marítimo de la Organización Internacional del Trabajo; y la colaboración entre la Administración y las escuelas de náutica españolas.

Además, como logros a destacar en los últimos diez años, Carlier mencionó la creación de
 la Asociación Española de Transporte Marítimo de Corta Distancia, que se ha consolidado como un foro de presión. También hizo mención al Observatorio Permanente de los Servicios Portuarios, en el que "todos los intereses portuarios convergen con la idea de mejorar los servicios" y que "aporta información valiosa para mejorar la eficiencia de los puertos españoles". Tampoco olvidó hacer referencia a la Asociación Española del Gas Natural para la Movilidad (GASNAM), que promueve el cambio a este combustible para mejorar la sostenibilidad "verde" del transporte marítimo. 

Los retos que esperan a los puertos españoles, según Carlier, son dos. Por un lado,  la próxima puesta en marcha del nuevo convenio internacional relativo a a las aguas en lastre requerirá un esfuerzo técnico y financiero sumamente grande para las navieras. Por otro lado nos encontramos ante eldesafío que supone el cumplimiento de la directiva para reducir los límites de azufre en los combustibles marinos. Para conseguirlo será necesario, sin ninguna duda, reconvertir la industria para dar preferencia al uso de gas natural licuado. 
José Luis Almazán, vicepresidente ejecutivo de la Plataforma de Inversores Portuarios Españoles (PIPE), profundizó en los tres retos a los que se enfrentan los puertos españoles. Por un lado, a costo plazo, están las extensiones de concesiones. Por otro, la sobrecapacidad y costes a largo y medio plazo. Explicó, en relación a estos retos, “que los puertos contribuyan a que las empresas sean más competitivas” es clave ya que lo que importa son "las mercancías puerta a puerta y no puerto a puerto".

Respecto a la problemática de las concesiones puso de manifiesto dos hechos relevantes. En España teníamos, hasta ahora, a los concesionarios de los puertos españoles 
compitiendo en situación desigual, ya que en nuestro país se amortiza en menos años que en otros lugares. Además, el perfil de los accionistas de las concesiones españolas es muy significativo: "buscan rentabilidad muy bajas pero con una gran predectibilidad".

En los últimos años, explicó Almazán, se ha hecho "un esfuerzo enorme para favorecer las nuevas inversiones". Relativo a la sobrecapacidad, el vicepresidente de PIPE advirtió que "la sobrecapacidad se paga” y “la están pagando los clientes actuales”. Hay que ser conscientes de que "está bien poder crecer con más capacidad pero hay que tener cuidado de no pasarse".

Eric Ticó, presidente de la Federación Española de Transitarios (FETEIA-OLTRA) y de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC), puntualizó que"necesitamos que la Administración funciones de una manera más global" para avanzar aún más. Apuntando que deberíamos empezar a dejar atrás el término autoridad portuaria y sustituirlo por el de comunidad portuaria, recordó que "se han llevado a cabo grandes cambios y saltos hacia delante en los temas relacionados con la tecnología" aplicada a la logística marítimo portuaria. 

Las decisiones que habrá que tomar en los próximos años, según Ticó, "tienen que ver con el ferrocarril, que no ha evolucionado con la misma fuerza que el portuario". “Rente hace dumping, ofrece precios por debajo de costes” y eso no ayuda al desarrollo de buenas conexiones entre puertos e interior. Además, "Adif debería reconvertir su actividad a algo más comercial". Al hablar de ferrocarril no olvidó mencionar la gran necesidad de llegar lo más rápido posible a una estandarización europea en el ámbito ferroviario. 

Con la ampliación del canal de Panamá, Ticó dejó claro que España tiene que avanzar para no quedarse atrás."Hacemos naves en vez de mejorar los accesos a los puertos gallegos a través del ferrocarril" que es lo más apremiante ahora mismo para canalizar todo lo que venga y vaya hacia el canal de Panamá.


"Los costes de la seguridad portuaria son caros por culpa de toda la documentación requerida y de la burocracia complicada", dijo. Por ello, Ticó ve como única solución la creación e implantación de una ventanilla única aduanera. Una "utopía que parece que va a conseguirse por fin".

El debate concluyó con una reflexión sobre la reducción de tasas portuarias. Una reducción que ni llega a las empresas transitorias "ni se las están quedando los concesionarios". La burocracia de puertos hace que, según Almazán, "se bajen las tasas un 5% pero, a la vez, se pide al puerto que suba su coeficiente un 5% quedándose sin sentido ni valor".   

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