martes, 10 de noviembre de 2015

ARMADORES, MENOS COSTES COMO SEA

El presidente del Consejo Mundial del Transporte Marítimo (World Shipping Council) que a su vez lo es de la naviera Neptune Ocean Lines (NOL), ha puesto de manifiesto en una reciente comparecencia pública que los armadores que se dedican al transporte de contenedores, deberían de colaborar en la prestación de servicios terrestres de igual manera que lo hacen a través de los consorcios: G6, Ocean3, 2M, etc. Todo para reducir costes. 

Naucher 09/10/2015

La tesis es que después de todas las medidas tomadas como la construcción de buques más grandes, con propulsores más eficientes de menor consumo y contaminación; la reducción de tripulaciones en los buques; y el gran alivio que ha supuesto la espectacular bajada de los precios de los combustibles; las cosas no tiene muy buena pinta.
Las alianzas marítimas reducen sus itinerarios (loops), se reconsideran los planes de expansión y se postergan nuevas construcciones. Sin embargo, no se ve un futuro claro.
De modo que el Consejo Mundial del Transporte Marítimo propone que los operadores de servicios marítimos colaboren en la prestación de servicios terrestres. Y eso quiere decir colaborar en el transporte terrestre de los contenedores.
Individualmente, hace tiempo que los armadores ampliaron su oferta de transporte al tramo terrestre de transporte de contenedores a lugar de carga y al de entrega; el denominado transporte puerta/puerta (door2door); pero como decimos, esta prestación adicional al transporte marítimo, la realizan a título individual. La gestión del mismo, sobre todo en lo que se refiere a la “última milla” tiene una gran importancia desde el punto de vista comercial, y no nos imaginamos a los armadores hacer dejación de este servicio en beneficio de un consorcio terrestre. Esta “última milla” es una parte importante de la cadena de suministro de los cargadores y forma parte del valor añadido que el armador presta directamente a sus clientes en los tráficos puerta a puerta.
La creación de consorcios terrestres de similar factura a los que contemplan el tramo marítimo, para la ejecución integral de este tipo de servicios no supondría un ahorro evidente de los costes, y sí probablemente una complicación mas para los usuarios. Hemos de suponer que se crearían consorcios para el transporte ferroviario del tramo terrestre, que tratarían de optimizar rutas y trenes. Eso, hoy en el tramo marítimo, ha significado complicación para el usuario: menor número de salidas o mayores tiempos de tránsito entre otras.
En el caso de consorcios ferroviarios, se deberían de considerar en la legislación de cada país donde se hiciera el consorcio, ya que la situación es significativamente diferente a la del entorno marítimo. Además, la “última milla” siempre debería quedar fuera del consorcio.
No hablamos aquí de un consorcio para el transporte por carretera. No en el Sur de Europa.
¿Imaginan ustedes un consorcio de armadores en España creando una empresa de transporte de contenedores, que debería de ser diferente en cada gran puerto, o presionando a los autónomos por mor de la eficiencia (¿en los precios?). Ni en broma.


"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
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