jueves, 29 de octubre de 2015

Maersk, MSC.... Nadie se atreve a denunciar las posiciones de dominio en el transporte marítimo.

La guerra comercial con China nos está haciendo perder los valores de la libertad comercial.



Puertos y Navieras 29/10/2015

Por los Fareros.


Los americanos, con sus primos los ingleses, y ,en el otro campo, los rusos y los chinos se están trayendo un juego comercial que estamos ya pagando el resto de ciudadanos del mundo. En esto, están colaborando las autoridades de esta desunida, falta de ideas, vieja y burocratizada Europa. Se está permitiendo que Maersk y MSC en Europa se asienten, hagan una alianza y, además, ahora penetren en el lado terrestre simple y llanamente porque tenemos miedo de China y los asiáticos. 

Esto viene a cuento porque todo este problema que hay con la dominación de dos grandes navieras del tráfico marítimo, al menos en Europa, entre Maersk y MSC -dominación que en el mar se ve menos porque los barcos van unos separados de otros y la gente no va andando por encima del mar por lo menos- cobra relevancia cuando está pasando del lado tierra. 

La entrada de MSC por un lado y Maersk por otro en las terminales españolas portuarias, que además no ha sido incruenta -sino díganselo al señor Pérez Maura o al señor Florentino Pérez que tuvieron que vender sus emporios por bastante menos dinero de lo que valían y, sobre todo, quitarles la gloria a sus sucesores de pilotar un proyecto multinacional de terminales marítimas-, tiene que dar para preocupar y no para estar haciendo comentarios por lo bajini entre canapé y canapé en las reuniones y jornadas marítimo portuarias. 

Esto da para algo más que ese leve comentario de la Comisaria europea sobre Competitividad y Competencia Vestergaard, que ha dicho esto tan light y blandengue de que las alianzas portuarias no pueden dañar la competencia, como si ya no la hubiesen dañado suficiente. 

La situación necesita un debate de la sociedad civil portuaria. Pero cuando los sindicatos no quieren saber del tema en público, cuando incluso otros grandes inversores grandes solo hablan en el tono del confesionario, mal vamos. Esto se presta a un análisis muy sencillo y para el que no hace falta ser muy inteligente ni muy audaz:  Se está permitiendo que Maersk y MSC en Europa se asienten, hagan una alianza y, además, ahora penetren en el lado terrestre simple y llanamente porque tenemos miedo de China y los asiáticos. 

Coincide esto con la firma del Acuerdo del Tratado de Comercio del Pacífico que reune a EEUU, Japón, Australia y Nueva Zelanda haciendo frente a China. Rápidamente, ese acuerdo que todavía se mantiene secreto y que, incluso, una vez firmado se mantendrá en sus negociaciones secretas durante unos años de prueba. También coincide con el tratado simétrico y homólogo del Atlántico Norte entre EEUU y Europa que también se negocia lentamente en estos momentos. Lo que está pasando en el plano marítimo no es ajeno a estoLa dominación de Maersk y MSC pende de un hilo: los astilleros que hacen los gigantes del marde 17.000 a 19.000 Teus, los están fabricando como churros para otras navieras, sean las chinas o las árabes, que hasta este momento, no sabían qué hacer con el dinero. 

Este movimiento geoestratégico de frenarse unos a otros con el arma del comercio, está afectando y nublando la vista, nunca mejor dicho, del efecto que está teniendo al no abrir el debate de si no nos estaremos pasando en proteger a nuestros daneses y suizo-italianos. 

Nadie dice nada. Nadie refiere la operación, que seguramente ya la han hecho ellos por estar obligados y para evitarse ningún problema, a la maltrecha y cautiva y desarmada Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, aunque solo fuese por decoro. 

Puertos del Estado no lo va a hacer. El Ministerio de Fomento, tampoco. Como no sea el Defensor del Pueblo, aquí nadie va a mover ficha. Los mismos cargadores que están desunidos y casi inexistentes como asociación en España, tampoco están por la labor de decir ni pío aunque lo digan entre café y café para ver si lo dice la prensa. 

El problema no es de Maersk ni de MSC, que seguramente no les importa que se abra debate y probablemente ofrecerían bien a las claras que la diferencia va a ser que sean ellos o los chinos los dueños de los puertos y de los superbarcos que atraquen en ellos, y visto lo visto igual hasta la gente más de izquierdas se alinea con los daneses e italianos. El problema es de esta sociedad de logística y de transporte, de las Autoridades Portuarias, de las navieras y terminales secundarias, que en esto no dicen ni pío y que corren el riesgo de arrepentirse de que no se formule un marco, al menos teórico, claro.


"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
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