viernes, 23 de octubre de 2015

La experiencia del Mar del Norte aumenta los temores del Mediterráneo a la SECA

La implantación de zonas de control de emisiones de azufre (SECA) en el mar del Norte, el mar Báltico y el Canal de la Mancha desde principios de año ha captado la atención de los puertos del Sur de Europa. La experiencia en el Norte del continente ha incrementado los temores del Mediterráneo, que también deberá aplicar límites a partir de 2020. Entre las principales preocupaciones destaca el aumento de los costes del transporte y el desvío de rutas hacia el Norte de África.


El Vigía 22/10/21015
El vicepresidente y director de aprovisionamiento de la empresa siderúrgica sueca SSAB, Per Bondemark, ha alertado que la implantación de la SECA en el Báltico y el Mar del Norte está dañando su empresa y, en particular, su competitividad. En concreto, ha cuantificado en 13 millones de euros el incremento de costes derivados de los nuevos límites de emisiones contaminantes, lo que supone en torno a un 2,5% de los costes del transporte.

“Esta cantidad puede suponer la diferencia entre lograr un contrato o no”, 
ha denunciado en una jornada sobre el impacto de la normativa de azufre 
organizada por la Asociación Española de Empresas de Transporte Privado 
de Mercancías y Grandes Usuarios del Servicio Público (Transprime) 
y el puerto de Barcelona.
“Nosotros estamos pagando y no podemos transferir este coste a nuestros clientes”, ha añadido. “Por supuesto que la SECA es positiva medioambientalmente y en términos de mantenimiento de buques, pero el coste para nosotros es inmenso”, ha sentenciado. En este sentido, ha reconocido que sería “natural” realizar un cambio modal hacia el ferrocarril, pero que no es posible por “problemas de capacidad”.
El presidente de la Organización Europea de Puertos Marítimos (ESPO), Santiago Garcia-Milà, ha advertido que no existe consenso dentro de la asociación en torno a la extensión de la zona SECA al Sur de Europa. “Este área supone menos contaminación, pero un mayor coste”, ha explicado. Al mismo tiempo, ha asegurado que la convivencia de zonas SECA con otras sin límites para las emisiones de azufre distorsiona la competencia.
La directora de Desarrollo de Negocio del puerto de Barcelona, Emma Cobos, ha reconocido que el incremento de costes hecho público por Bondemark “asusta”. En este sentido, ha subrayado la necesidad de estudiar el posible impacto de un cambio modal hacia otros sistemas de transporte por el incremento del precio. Por otra parte, ha destacado la conciencia medioambiental del enclave, que está involucrado en distintas iniciativas para reducir el impacto de las actividades del puerto en el entorno.
“Muchos reglamentos de la Unión Europea están pensados para los países del Norte y Centro de Europa”, ha denunciado el director del Consejo Asesor para un Desarrollo Sostenible de la Generalitat de Catalunya, Arnau Queralt. “Hay una carencia de actores implicados en el proceso de elaboración de las normas”, ha agregado.
Desde la Agencia Europea de Seguridad Marítima, Sergio Alda, ha denunciado que el número de inspecciones sobre emisiones está por debajo de lo que marca la normativa europea. El mayor número de controles se aplica a graneleros, portacontenedores y buques de carga general, mientras que el nivel es muy inferior para barcos de pasajeros, según ha indicado.
Por su parte, la directora de comunicaciones externas de la asociación de navieras Trident Alliance, Anna Larsson, ha coincidido en criticar el bajo nivel de ejecución de la normativa sobre emisiones de azufre. Asimismo, ha lamentado las bajas multas que deben pagar los infractores. “Desafortunadamente, si te pillan no cambia nada. Se trata de una infracción sin riesgos”, ha reprochado.


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