martes, 27 de octubre de 2015

Cómo hacerse insustituible

El único miembro del Gobierno y del PP que sobrevivirá ya con seguridad al 20 de diciembre.


Puertos y Navieras 27/10/2015



Por los Fareros.


Sobrevivir a una caída de 50 diputados y la sustitución del Gobierno y de toda una generación unida además a su líder por vínculos casi familiares y de íntima amistad es siempre una hazaña. Hacerlo con la seguridad de tener la partida ganada dos meses antes de las elecciones es sencillamente un arte que pocos dominan.

La cara de los más íntimos allegados al presidente Rajoy era un poema en el acto de adhesión final al presidente en Toledo. Un acto que vio cómo un Rajoy que se sabe ya en igualdad de condiciones ante el Ibex, como Albert Rivera o hasta Pedro Sánchez, trasmitía el poder a Alberto Núñez Feijóo al hacerle dueño de la última intervención en ese mini congreso y dejándole, como los emperadores romanos, la última labor de cantar los triunfos del todavía líder en la antesala a ser olvidado y pasar a la Historia.

Mientras que el PP y el círculo íntimo de Rajoy, unido a él por un pacto de sangre, ve peligrar los muebles, aunque el partido sobrevivirá y bien, otros han hecho a fuerza de un hábil equilibrio, como no hay otro en los puertos españoles, su trabajo para permanecer después del posible Tsunami.

No hay mejor escuela para esto que los Puertos españoles, donde al socaire de presidentes autonómicos que van y vienen, lo mejor en un puerto es alinearse con los intereses del gran empresariado.

Esto no es siempre visto así, y es una tarea muy difícil y quizá el mérito está en aquellos presidentes que han puesto el interés común por detrás, alineándose con partes del empresariado que no eran la mayoría natural.

Pero en general aquellos que se han alineado con el empresariado emergente y poderoso han sobrevivido.

Como ejemplo menor podemos poner al del presidente Luis Ibarra de Las Palmas, cuyo cese estaba cantado tras la nueva alianza de Coalición Canaria con en las Islas, pero Ibarra se ha venido alineando con el poder emergente en Las Palmas que no es otro que el único ente empresarial capaz de salvar al puerto, a la terminal de contenedores y a la Sagep: MSC. Ibarra se ha hecho como un catalizador necesario para que el puerto y la ciudad de Las Palmas, y casi la isla, dependan de él y de su labor articulando el acuerdo entre Miguel Rodríguez y MSC.

Es el presidente de Puertos del Estado, el alto funcionario con más probabilidades de permanecer en su puesto sea de uno u otro Gobierno, sea  una u otra la coalición que gobierne. Se ha hecho necesario para articular un acuerdo sobre la estiba, y para rematar la privatización de los puertos españoles de la forma menos dolorosa posible. Se ha hecho con el conocimiento, los resortes de la Abogacía del Estado, los papeles y con las filias y fobias necesarias para, al final, considerarlo el menos malo de los candidatos.

Las grandes navieras, MSC y Maersk, y Anesco entero le están infinitamente agradecidos por haber alargado las concesiones, dándole una seguridad jurídica que Zapatero no dio ni a los propietarios de plantas solares. Llorca también ha repartido prebendas entre los presidentes de los puertos del Estado, manteniéndose al margen de las trifulcas locales y las acusaciones de los Juzgados. Respetando, salvo en algún caso muy concreto y sangrante, esa esfera del toma y daca.

Para Anesco, la patronal de las empresas portuarias, también se ha hecho necesario porque se ha alineado con los poderes emergentes y se ha deshecho de los enemigos que allí tenía por la vía también de hacer a alguno millonario o jubilar forzosamente a otros.

Pero ha impuesto su poder y eso ha lanzado un mensaje muy potente.

Hoy Anesco no pasa de ser Maersk más MSC y hasta JP Morgan se las tienta antes de atacar a Llorca como en otros momentos lo ha hecho.

Se ha deshecho también del secretariado en Anesco, si así se puede decir, o por lo menos ha acelerado el proceso de renovación, el que está es un ingeniero de caminos,nuevo en el cargo, pero que conoce de sobra las artes de Llorca.

Por último están los sindicatos, y en principio Coordinadora, que nunca ha tragado verdaderamente a Llorca por lo menos en alguna facción. No es que tenga una animadversión personal, pero Coordinadora siempre ha jugado a ser hegemónica y que le saliese un presiente de Puertos del Estado que se levantase un poquito más de donde se levantaban Laxe o Navas, lo veían con acierto un peligro para su poder.

Hasta Coordinadora tendrá que tragar y seguramente acabará estando agradecida.




"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
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