miércoles, 9 de septiembre de 2015

La compra de TCB por Maersk pone las cartas bocarriba en la estiba.


La compra de todo el grupo el TCB de la familia Pérez Maura por parte de Maersk ha dado un giro total a las negociaciones de la estiba en España. 


Puertos y Navieras 09/09/2015

Los movimientos para este cambio ya se habían dado con la salida de Javier Expósito, el secretario general de Anesco, cambiado súbitamente por el director del Puerto de Huelva, Pedro Navarro. 

En los ambientes portuarios se dice que bajo el patrocinio del director general de la terminal de Maersk en Algeciras. 

Hasta ahora Maersk había sido tan prudente en este tema de la estiba y Anesco que jamás aparecía detentando los hilos del poder. Ahora todo ha cambiado.

Maersk tendrá, sino de derecho si de hecho, la mayoría y el obligado liderato de las empresas terminalistas en España. 

Solamente y a larga distancia Noatum y MSC tendrán parecido nivel de terminales. Y teniendo en cuenta que MSC es otra naviera aliada en la alianza naviera P2, quedan por tanto Noatum aislado como dueño de una gran terminal y los chinos de Hutchison.

La situación de Noatum es más débil todavía frente a Maersk, ya que Hutchison pertenece a un grupo de terminales por el mundo en lugares muy estratégicos como es el caso de Singapur, China o Corea.

Ahora las negociaciones de la estiba que siempre aparecían por el lado empresarial como representadas de forma anónima ya no van a tener a los Esquivel de turno como adalides de una liberalización. 

El propio Esquivel ha vendido su participación en OPSA a MSC, ahora van a tener que ser Maersk y MSC y si acaso Noatum y Hutchison los que lleven el peso de la reforma del sistema de trabajo de los estibadores españoles que al parecer obliga la sentencia del Tribunal de Luxemburgo.

Ahora los estibadores ya saben con quiénes van a negociar y además es muy factible que todavía Maersk y MSC logren aún más poder en los puertos españoles. 

La terminal de TCV en Valencia del grupo TCB puede bailar de un lado a otro como Marítima Valencia propiedad de Noatum, ambas terminales ambicionadas, por Maersk y MSC, a buen seguro que o Maersk se queda totalmente con TCV e incluso la amplía haciendo entonces la vida bastante difícil para la de Noatum, o Noatum al final, que es un inversor financiero, decide vendérsela a algún otro grupo, bien podría ser a Hutchison y así se equilibraba un poco el terreno de juego.

En cualquier caso y de cara a la reforma de la estiba, tanto por los interlocutores que el Gobierno va a poner de un lado a otro como las otras tres patas de la reforma, las cosas ya han quedado muchísimo más claras que antes. 

Van a ser Coordinadora para la que el resto de los sindicatos no cuentan, y la verdad que tampoco para los otros dos actores, el Gobierno y las grandes navieras.

A las puertas de un proyecto de la reforma de la estiba, pero que está sobre la mesa, hay que preguntarse si el movimiento de Maersk se ha dado ya con la seguridad plena de que el Gobierno que va a ser muy facilitador en la reforma de la estiba y en la absorción de los pasivos sociales por partes de las empresas terminalistas.

Si los grandes inversores terminalistas del pasado como Maersk, Hutchison, TCD o Noatum lograron del Gobierno un cambio de los plazos concesionales, es de prever que la reforma de la estiba como realmente se hará en esta o en la próxima legislatura ya esté pactada.


"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
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