miércoles, 13 de mayo de 2015

El polvorín del Puerto de Las Palmas.


La Esfinge, Arnaiz, Sánchez Simón, Ibarra, Llorca y una Sagep en dificultades.


Puertos y Navieras 13/05/2015


El Puerto de Las Palmas es un polvorín post electoral. Las acusaciones cruzadas entre al menos tres expresidentes de la Autoridad Portuaria han llevado al Puerto de Las Palmas a los tribunales. La guerra parece que se avivará tras las elecciones municipales y autonómicas.

Se está dando la circunstancia que hasta un expresidente de la Autoridad Portuaria va a concurrir en esta elecciones al Ayuntamiento de Las Palmas. Javier Sánchez Simón, que fue presidente por el Partido Popular se presenta por UPyD al municipio canario.

Luis Ibarra ha declarado una tregua en sus declaraciones hasta después de las elecciones. Muchos le achacan haber prendido la mecha de un juego de declaraciones y de actos, algunos en los tribunales, puede que con funestas consecuencias para el puerto. 

En la trama desvelada ahora se mezclan poderes fácticos en Gran Canaria, presuntos desvíos de fondos, una sociedad de la estiba en dificultades y acusaciones cruzadas desde la Administración y sus órganos periféricos. 

La historia comienza de muy atrás, hace más de una década con el nombramiento de José Manuel Arnáiz como presidente del Puerto apoyado por Coalición Canaria. Ya entonces se opusieron al nombramiento el PP y PSOE, este desvelaría sus intenciones años más tarde.

José Llorca, a la sazón presidente de Puertos del Estado, con el ministro Álvarez Cascos intentaron bloquear el nombramiento de Arnáiz, y llevaron la rencilla hasta el BOE donde hoy todavía se recoge la firma del ministro, pero bajo la ignominiosa frase de bajo imperativo legal, que en aquellos tiempos era famosa por el juramento que hacían los de Herri Batasuna en el Congreso de los Diputados sobre la Constitución Española. 

Arnáiz se le relacionaba ya entonces con círculos económicos de Las Palmas y con intereses en una consultora que entre otras cosas trabajaba para prospecciones petrolíferas. 

Arnáiz duró poco con el PSOE, cuando este llego al poder y ocupó Madrid e hizo cambiar de coalición a Coalición Canaria. Dependiendo entonces para gobernar del PSOE, este acabó forzando a Arnáiz a dimitir. Le siguió un hombre de transición, Emilio Mayoral, y a este Javier Sánchez Simón, un inspector de Hacienda que heredó los problemas iniciados por Arnáiz. 

El problema es que Sánchez Simón que llegó apoyado por el PP siguió con la política que se había encontrado al parecer no denunciando el desvío de fondos de la Esfinge del dique al contradique. Parte sustancial de la acusación que luego destapó Luis Ibarra al llegar a la presidencia de la Autoridad Portuaria.

Sánchez Simón inspector de Hacienda fue defenestrado y acabó distanciándose del PP, y a pesar de los intentos se dice que del clan Soria, de evitar el nombramiento de Luis Ibarra, este auditor de cuentas del Puerto de Las Palmas llegó a presidente apoyado por Coalición Canaria. 

Al parecer ante los movimientos de Sánchez Simón que vuelto a la Agencia Tributaria señalaba los problemas en las cuentas amenazando con ir a la Fiscalía, Ibarra llevó el problema ante los tribunales tanto por lo civil como por lo penal. 

El cruce de acusaciones entre los dos inmediatos expresidentes parece que también fue avivado por alguien en la sombra que en el puerto se dice que no es otro que el anterior presidente Arnaiz.

La situación ha llegado a ser inédita como no ha ocurrido en ningún otro puerto español, y que es que diversos presidentes se enzarcen entre ellos.

Y no solo presidentes si no que han incluido al presidente actual de Puertos del Estado, José Llorca, en la disputa ya que en tiempos de Sánchez Simón como consejero de puerto por parte de Puertos del Estado estaba sentado en el consejo que aprobaba las decisiones el mismo José Llorca.

La partida que se libra en los tribunales ha tenido su paralelismo en la prensa de la ciudad de Las Palmas, donde se han aireado, convenientemente filtrados, los nombres de hasta José Llorca incluido. Solamente la cercanía de las elecciones han hecho frenar a Ibarra en el aireamiento de los problemas y en el señalamiento de los culpables. A la espera de como desemboquen las elecciones municipales y autonómicas en las Islas Canarias donde Coalición Canaria corre el mismo riesgo que otros partidos dominantes  en la anterior legislatura que es que Ciudadanos o Podemos les obligue a pactar con ellos y que tenga que abandonar la cómoda estrategia de pactar con el partido que está en el poder en Madrid, Ibarra, el mismo ha reconocido que va a esperar a después de las elecciones.

Las demandas civiles podrán detenerse, pero las diligencias penales por la malversación de fondos pueden seguir su curso.

Fuera y aparte de la mecánica del presunto desvío del dinero público, varios millones de euros, ahora la crisis de las SAGEP que aflora parecería estar también detrás de la justificación del movimiento de los fondos por cuanto el sobrante de los  fondos para la obra del puerto podían haberse pensado destinar a enjugar las pérdidas de la Autoridad Portuaria en otros ámbitos.


"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
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