jueves, 4 de diciembre de 2014

LA FORMACIÓN Y LA CAPACITACIÓN SERÁN CLAVES EN EL NUEVO MODELO DE ESTIBA POST 11-D

Cuando de aquí a poco más de una semana, el 11 de diciembre, el Tribunal Europeo de Luxemburgo dé carpetazo a parte del actual sistema de la estiba en España, y desmonte el IV Acuerdo Marco sectorial firmado hace tan solo unos meses; Gobierno, empresas y entidades sindicales tendrán por delante medio año de margen en el que deberán negociar las nuevas condiciones de los trabajadores del sector, los servicios a realizar y la modalidad de contratación de personal. 


Naucher 03/12/2014
El texto, mientras se traduce a los idiomas oficiales de la Unión Europea, ha sido ya filtrado desde hace unos días a los principales agentes implicados que, sin embargo, están guardando sus cartas a la espera de ver quién reacciona primero. La lógica marca que debería ser Puertos del Estado, ya que la sentencia atañe al Reino de España y no a una organización concreta o a una patronal.
Pese a lo que algunos medios publican, Luxemburgo no pondrá fin, según ha podido saber NAUCHERglobal de fuentes fidedignas, a las actuales sociedades de estiba (Sagep) sino que lo que la sentencia dictará es que las empresas no tendrán la obligatoriedad de contratar a su personal de forma exclusiva. Un punto que, de todos modos, ya se suponía. Por lo pronto, a priori supondrá la modificación y/o supresión de algunos puntos del articulado de la Ley de Puertos, concretamente los que hacen referencia a la disposición de los trabajadores y a la cualificación (Art. 142 y 153, respectivamente), así como al convenio colectivo del sector.
Los estibadores españoles se ampararán en sus colegas europeos a través de plataformas (lobbies) como IDC o ITF, por ejemplo, para desgastar al Ejecutivo de Bruselas. No obstante, desde la Unión Europea lo que buscan es que se establezca una nueva negociación entre el Estado y los trabajadores y empresas en términos de que la estiba entre a formar parte del paquete de los denominados servicios portuarios en su afán liberalizador… junto al amarre, el practicaje o el remolque, por ejemplo. Un punto que Ana Pastor no supo –o no quiso- defender ante sus socios comunitarios hace pocas semanas (ver información relacionada).
La tarea implicará que desde el ministerio de Fomento se renegocien las cláusulas para establecer un mercado abierto a la competencia pero que, a su vez, no reste la competitividad que en gran parte de los puertos tienen los trabajadores que actualmente forman parte de estas Sagep. Y, tanto estibadores como empresarios (salvo excepciones, por ejemplo, en Valencia) saben que la formación y la capacitación para realizar una determinada tarea son clave en el desarrollo de su negocio.
Las actuales sociedades de estiba, criticadas durante años por ser un pool y, en muchos casos, de carácter familiar; sí tienen en cambio un elemento diferenciador muy positivo: su capacidad para formar a los trabajadores en la realización de las tareas de carga y descarga de las mercancías, en cuestiones de seguridad, salud laboral, etcétera.
Cabe recordar que, por el momento no existe en España ningún programa de formación de estibadores previo a ejercer este trabajo, al revés de lo que ocurre en otros países, sobre todo en el Norte de Europa. Existe esta formación una vez se ha entrado a formar parte del colectivo, bien impartida por la propia sociedad de estiba o bien por el sindicato donde se esté afiliado. No obstante, una de las razones de Bruselas para enviar el sistema español a los tribunales, viene marcado precisamente por un Dictamen Motivado -incumplido por España- en el que el Ejecutivo comunitario exigía la realización de cursos de capacitación, entre otros puntos.
El problema es, como siempre suele suceder en estos casos, el dinero. Las empresas, que apenas empiezan a notar síntomas de recuperación, no saben de dónde sacar fondos para formar a los trabajadores. Es más, creen que tampoco es su función primordial. Los Gobiernos (ni el estatal ni el comunitario, en este caso) tampoco apoyan demasiado en este campo y las empresas creen que el actual sistema español, además de haberse mostrado como uno de los más competitivos de Europa –Barcelona y Algeciras están entre los cuatro puertos europeos de mayor productividad (ver información relacionada)- es, por ahora, el más rentable.
Mientras, el presidente de Puertos del Estado, José Llorca, explicaba no hace demasiado a NAUCHERglobal (ver información relacionada) que el organismo que encabeza apuesta por la liberalización de los servicios, la estiba entre ellos. No obstante, desde el ministerio de Fomento, conocedores de la situación en las instalaciones españolas saben –y no pueden reconocer de manera oficial para no enfrentarse con sus socios comunitarios- que el actual sistema, al menos para España, es positivo.
Con este régimen, las compañías que precisan labores de estiba subcontratan, como se sabe, a los trabajadores en las Sagep. No es necesario contar en plantilla con un número determinado de estibadores, lo cual es bueno para cuando hay una carga de trabajo elevada y también para cuando no hay buque amarrado. Quizá Bruselas pretende que en el sistema entren empresas de trabajo temporal (ETT’s), sin embargo, desde la Unión Europea no clarifican –y tampoco parece que les preocupe- si creen que un trabajador estará igual de cualificado y será igual de productivo…
Las empresas están únicamente por la labor de la reducción de costes. Se trata de un tema antiguo en el que ponen sobre la mesa la palabra "competividad". Este término lingüístico esconde, en realidad, lo que busca cualquier empresario: ahorrar costes salariales y tasas. Desde Anesco, su actual presidente, y director de Operaciones de Noatum, Boris Wenzel, expuso ayer mismo, en rueda de prensa que "queremos una modernización del sector y la sentencia del Tribunal [de Luxemburgo] será una oportunidad".
Por este motivo, tras la sentencia del próximo día 11, y una vez pasen unas primeras semanas/meses convulsos (la estiba es un segmento laboral con un gran poder, como lo puedan ser, por ejemplo, los controladores aéreos, salvando las distancias) desde la patronal se tendrán que sentar a negociar nuevas fórmulas con los sindicatos. Un procedimiento generalizado siempre dará unos resultados mejores a si la negociación la llevan entre empresas a nivel particular (pese a las batallas internas que hay en el seno de la patronal).
La oportunidad que demanda Anesco vendrá de la mano de la capacitación profesional, mediante la formación, para ejercer las labores de estibador. Es aquí donde se deberá poner de acuerdo con los sindicatos, sobre todo con Coordinadora, como mayoritario en el sector. El objetivo radicará en dar entrada a nuevo trabajadores ofreciendo formación en las Sagep (o las sociedades que Bruselas obligue a constituir con otro nombre). Pero para lograrlo, el Gobierno también deberá ceder en las tasas u ofrecer fondos para que este trance no mine la moral –económica- de los concesionarios. 


"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
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