martes, 6 de mayo de 2014

La entrada de Mitsubishi en TCB

La compra por parte del gigante industrial japonés Mitsubishi de 25% de la terminal de valencia TCV no es casual.


Puertos y Navieras 05/05/2014
La entrada de los inversores asiáticos en los puertos europeos esta siendo complicada y difícil, en un área donde los puertos, especialmente los del norte se han querido siempre blindar ante la penetración asiática.

Solo la enorme crisis económica logró por ejemplo los chinos entrasen en el Puerto del Pireo en Grecia con una operación importante, y en España en Barcelona.
Los árabes también lo han tenido difícil como atestiguan las frustradas operaciones de Dubai Ports en los puertos europeos occidentales.
Sin embargo los asiáticos ven como buena estrategia irse posicionando en los puertos europeos, los chinos cuentan con la inversión de Hutchison en Barcelona, los coreanos con TTI en Algeciras y a los japoneses les faltaba entrar en algún puerto mediterráneo. Han entrado por la puerta grande porque a nadie se le esconde que la entrada con el 25% de TCV es algo más que una aportación minoritaria en una sola terminal del grupo TCB. Mitsubishi que ya tiene negocios en España con otro grupo con conexiones portuarias con Bergé, como todos los grupos japoneses es lento, paciente, pero, cuando se pone en marcha, se pone a largo plazo.
Está claro que con TCB ha firmado más que la compra de un 25% minoritario en una terminal que no le daría derecho a nada de nada. En TCB están dos fondos de inversión después de la salida del fondo de capital riesgo 3i; operando parecidamente a los fondos de capital riesgo con unas intenciones de entrada y unas cifras de salida y unos plazos si fuesen necesarios.
El grupo TCB necesitado de tesorería para seguir sus inversiones en Latinoamérica, necesitaba, para no diluirse en la compañía la familia Pérez Maura y perder el control, que tiene con el 60%, de la entrada de algún inversor financiero ajeno a los grupos que ya estaban.
En el argot financiero esto se llama un caballero blanco por aquello de que viene a salvar a la doncella de los peligros de los otros pretendientes, en este caso un fondo australiano y un fondo portugués. La medida de hacerlo a través de la compra en TCV es una fórmula elegante donde los japoneses no se ven humillados a tener un pequeño porcentaje, que al parecer también les han dado en TCB, y sin embargo entran en una terminal importante como la valenciana de TCV. El monto de la transacción es desconocido pero pronto se conocerá, pero se tardará más en saber las condiciones de las futuras inversiones de Mitsubishi en la compañía que a buen seguro se irán incrementando y potenciando.


"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
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