jueves, 3 de abril de 2014

Hablemos del P3, otra vez

Conviene no confundir los términos, más cuando se trasladan a la opinión pública, porque la diferencia entre una información veraz y otra que no ha sido contrastada puede provocar situaciones no deseadas


Diario del puerto 03/04/2014
Fernando Vitoria - Opinión 


El 21 de octubre de 2013 Diario del Puerto publicaba el siguiente titular: "La P3 borra del mapa al Puerto de Valencia en sus conexiones entre Asia y el norte de Europa". ¿Ha cambiado algo desde entonces? ¿Se ha modificado alguna de las rutas previstas? ¿Se han arrepentido de...? La respuesta es muy sencilla: no. Todo sigue exactamente igual que cuando en octubre se hicieron públicas las conexiones que en un futuro desarrollará la P3.

Efectivamente, el Puerto de Valencia sigue sin aparecer en las previsiones de las tres navieras en su servicio entre el norte de Europa y el Extremo Oriente que, no lo olvidemos, es la conexión con mayor volumen de tráfico (casi la mitad de la carga de todo el P3) y en la que operan los nuevos gigantes de 18.000 TEUs.

Dicho de otra forma. Valencia pierde su condición de hub en el Mediterráneo occidental en un servicio, considerado como el servicio entre los servicios, en favor de otros puertos como Algeciras, Tánger o Sines.

¿Quiere decir esto que las navieras Maersk, MSC y CMA-CGM van a dejar de venir a Valencia? No, en ningún caso.

También en aquella información adelantada por Diario del Puerto el 21 de octubre se hizo referencia a las conexiones que las tres navieras iban a mantener en el recinto valenciano e incluso a las nuevas líneas con el continente americano, el Mediterráneo o Extremo Oriente.

En ninguna cabeza que sepa algo de este sector puede caber la idea de que las tres primeras navieras del mundo iban a dejar de escalar en Valencia. No tiene ningún sentido.
Cuando ahora la prensa generalista abre sus ediciones asegurando que la P3 no dejará Valencia, lo único que hacen es redescubrir la segunda parte de la noticia, con medio año de retraso, eso sí. Por lo tanto, como decía al principio, conviene que no nos confundamos o que no nos dejemos engañar.

Centrando el asunto donde realmente importa, es relevante recordar que el hecho de que Valencia no esté en la conexión entre el norte de Europa y Extremo Oriente va a suponer, aproximadamente, la fuga de varios cientos de miles de TEUs de transbordo (medio millón, dicen los optimistas, y sus respectivos jornales de estiba ) y una merma en la conectividad del recinto valenciano.

Si los nuevos tráficos serán suficientes como para equilibrar la balanza, es una incógnita que resolveremos en breve, aunque me temo que a la vista de los volúmenes de cada relación de la alianza P3 parece improbable.

Con todo, comparto la opinión de quienes dicen que lo más importante ahora mismo no es conseguir la escala de los gigantes, sino ganar la batalla de la eficiencia para consolidar los tráficos tradicionales de importación y exportación y evitar que se pierdan por el interior de la Península hasta el Atlántico.


"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
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