viernes, 28 de marzo de 2014

JP Morgan mueve ficha en la batalla de Valencia.


El asedio al que se ve sometido Noatum es claro. Las cuentas muy beneficiosas de Marítima Valenciana se han visto frenadas por la crisis sin remisión. 

Puertos y Navieras 28/03/2014

La terminal más rentable de España, tanto por volumen como por margen, una verdadera joya de la corona en los momentos en que Valencia actuaba de puerto preferencial del import-export por España, permitían al grupo Dragados y después posteriormente Noatum, sostener no solo importantes beneficios si no también el resto de la estructura larga y pesada de transitarios y consignatarios que forman el grupo Marmedsa, que oportunamente drenaban de beneficios a Marítima Valenciana.

También las tarifas y el alto volumen de contenedores daban para la generosidad con los censos de estibadores. No solo en la cuestión de los sueldos y demás emolumentos, si no también por el lado de la permisividad al verlos crecer año tras año.



En tiempos de bonanza, Marítima Valenciana actuaba como un "cashcow" una vaca a la que ordeñaba todo el mundo, desde el accionista hasta el último empleado. Es fácil de calcular con el paso de contenedores tanto de tránsito como de import-export como los millones de Teus cada año reducían un holgadísimo beneficio. No solo un generoso centro de estibadores, si no además una estructura jerárquica de muchos niveles en la propia compañía, y ya no digamos en el área de Marmedsa. 
La crisis ha traído tal descenso de volúmenes y tal permanencia en el tiempo que han alarmado tremendamente a Noatum. Pero mucho más la ha alarmado la presión clara de sus clientes, sobre todo Maersk y MSC. Las peticiones de la naviera Maersk no han transcendido, pero ha tenido que presionar enormemente los precios que pagaba en la parte más alta del import-export a Marítima Valenciana. Por otro lado, los precios de los transbordos han sido más fáciles de mover al desertar los transbordos del puerto de Valencia cuando ha interesado.

Aquí ha entrado en juego por otro lado la presión de MSC sobre Noatum que actuando desde el lado como naviera ha desplazado a su terminal los movimientos import-export por los que se cobra más y que interesan mucho más a la terminal y dándole solamente los estrictamente necesarios para cumplir con el contrato de transbordos a Noatum. En esta situación, la filial de JP Morgan se ha visto en una tesitura económica delicada y ha acudido a todos los frentes para intentar reducir la hemorragia. Aún así ha dado señales claras de que piensa luchar antes de que la empujen, JP morgan no va a sufrir humillaciones, al menos no antes de conseguir un buen precio por la terminal si eso es lo que quiere alguien, la alinaza P3.

Anunció hace meses el reto de ampliar la concesión como un símbolo claro a las partes en conflicto de que iba a estar en Valencia y de que iba a seguir teniendo la mejor terminal y la mejor comunicada. Es decir, a Maersk que no iba a tener alternativa y a MSC que se olvidase de presionarla porque estaba deprimida y pensaba en marcharse de España.

Este es el mensaje que ha dado claramente el directivo Paul Ryan (en la foto ) de JP Morgan infraestructuras en Norteamérica, que además de lanzar un comunicado ha puesto su cara al servicio del mensaje.



"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
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