lunes, 31 de marzo de 2014

Empresas y puertos supeditan de nuevo a la estiba una mayor competitividad

Empresas y Administración vuelven a exigir a los trabajadores portuarios acciones para ajustar los costes de escala que permita aumentar la competitividad y eficiencia de los puertos españoles

Veintepies 31/03/2014

La competencia portuaria internacional es grande, y los puertos en España deben mover ficha para optimizar su eficiencia y mejorar, así, su competitividad. Esta es la idea que tanto la Administración Central como los operadores privados desgranaron el pasado viernes en una jornada sobre el sector portuario y marítimo celebrada en la Estación Marítima de Denia y organizada por la Fundación Lex Forum. una jornada en la que no participó ningún representante de los trabajadores portuarios. 

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Enrique Sastre, director de Fundación Lex Forum Denia; Rafael Catalá, secretario de Estado de Infraestructuras; y Carlos Eleno, director general de Transporte y Logística de la Generalitat Valenciana


¿Y cómo llegar a ese objetivo? Tanto para el Ministerio de Fomento, incluyendo Puertos del Estado y Autoridades Portuarias, como para las empresas relacionadas con el sector, ya sean navieras o terminalistas, hay un camino que es imprescindible: La rebaja de costes en las escalas de los buques, sobre todo en unos tráficos tan volátiles como lo son los de trasbordo, una rebaja de costes que pasaría en buena medida por el servicio de manipulación de mercancías, esto es, en la estiba.

Rafael Catalá Polo, secretario de Estado de Infraestructuras, advirtió que los puertos competidores -sobre todo los del norte de África y del resto del Mediterráneo- “no se están quietos”. “Tenemos márgenes para mejorar y ajustar costes”, aseguró. Recordó que los poderes públicos han hecho su trabajo con la bajada de las tasas portuarias, el aumento de las bonificaciones para determinados tráficos y un más que posible aumento en los períodos concesionales, medida ésta que permitiría una amortización anual mucho menor. “Sin embargo, esas tasas representan el 20% del coste de la escala de un buque”, por lo que tiene que ser el sector privado el que debe tomar la iniciativa. En ese sentido, “debemos insistir en la rebaja de los costes de manipulación de mercancías”, especificando que hay que “identificar las rigideces en el sector de la estiba y buscar alternativas”.

La mesa de debate posterior abundó en este argumento. Participaron José Llorca, presidente de Puertos del Estado; José Antonio Morillo, abogado del Estado; Francisco Lorente, presidente de MSC España; Adolfo Utor, presidente de ANAVE; y Rafael Aznar, presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia.

Llorca recordó que la caída de los tráficos portuarios españoles del pasado año tuvo una causa coyuntural -la bajada del movimiento de graneles- y una más estructural, que es el descenso del trasbordo, una tendencia que se ha mantenido en enero, cuando “Barcelona ha perdido un 30% de estos tráficos y Valencia alrededor de un 21%”. “No podemos perder más tráficos de trasbordo, porque dotan de mayor conectividad a nuestros puertos y aportan un mayor valor añadido a nuestro sector logístico”, aseguró Llorca, que instó a la estiba a hacer una “importante reflexión”, ya que “el panorama internacional está cambiando, tanto en lo referente a la concentración de navieras como por las nuevas tendencias en las terminales”, que tienden a una mayor automatización.

El presidente de MSC España, Francisco Lorente, abundó en la idea de que unos costes reducidos pesan mucho a la hora de que una naviera decida en qué puerto debe escalar. “La mano de obra tiene una gran incidencia en los costes de escala”, por lo que “es ahí donde hay que hacer el esfuerzo” y, por tanto, “adelgazar esta parte del proceso”.

Pero las navieras no deciden las rotaciones de sus servicios únicamente por estos costes, sino que hay más factores, como el índice de productividad. En ese sentido, Lorente puso como ejemplo a los puertos del norte de Europa y de Estados Unidos, pero sobre todo a los de Extremo Oriente, donde llegan a darse productividades de entre 35 y 40 movimientos por hora. 

Además, no habría que desechar aspectos como la paz social, unas infraestructuras adecuadas que puedan dar respuesta a los buques cada vez más grandes, una reducción de los trámites aduaneros o unas interconexiones terrestres, tanto viarias como ferroviarias.

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Asistentes a la jornada organizada en Denia la pasada semana



Rafael Aznar, presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia, aseguró que el paradigma marítimo ha cambiado, y que urge dar respuesta a los nuevos tiempos, condicionados por las alianzas de las grandes navieras. “La solución a este reto es la de saber proporcionar una respuesta profunda e inmediata, y eso significa hablar de flexibilidad y eficiencia”, aseguró el presidente de Valenciaport, que quiso ampliar un poco el foco y trasladar a las empresas que “estamos en una etapa en la que hay que reducir márgenes, todos. Los servicios deben ajustarse al máximo”.

Aznar habló de que es el grupo de producción el que debe reducir su coste, un grupo de producción que comprendería tanto la operativa marítima como la terrestre. Esa reducción de costes que pide el presidente de la APV “la deben decidir los agentes sociales”. Y es que la situación que vive ahora mismo el puerto de Valencia no pudo obviarse en la mesa de debate. 

La falta de entendimiento entre empresas y sindicatos de la estiba está provocando que no se haya firmado todavía un “Convenio Colectivo competitivo” que permita recuperar los tráficos de trasbordo que se han perdido hasta el momento. “En Valencia no hemos tenido que recurrir todavía a un ERE, y espero que no tengamos que hacerlo. Estamos a tiempo de responder a los nuevos tiempos y a las nuevas exigencias, y estoy convencido de que los agentes sociales llegarán pronto a un acuerdo”.

Por su parte, el presidente de ANAVE, Adolfo Utor, analizó la importancia de la interconexión de los puertos y como empresario aseguró que “lo que queremos las empresas es unos buenos servicios portuarios a unos precios competitivos, nos da igual la manera en que se llegue a este objetivo”.

José Antonio Morillo, abogado del Estado, aseguró que las reformas que se podrían dar en la actual legislación portuaria deberán hacerse bien por mandato de la Unión Europea o bien para dotar de mayor competitividad al sistema portuario español.

Clausura
La consellera de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente, Isabel Bonig, fue la encargada de clausurar la jornada, y aseguró que el Corredor Mediterráneo “consolidará el papel estratégico de nuestros puertos y convertirá así a la Comunidad Valenciana en la gran plataforma del sur de Europa para la entrada y salida de mercancías”.

Recordado que por su situación geoestratégica, la Comunidad Valenciana y España son un eje clave en el transporte internacional de mercancías por lo que es fundamental la conectividad de los puertos con los medios de transporte terrestre. 

Para Bonig, “la conexión de los puertos con el ferrocarril es fundamental para seguir ganando en competitividad y en tráficos”. Así, añadió que con el Corredor Mediterráneo, “nuestros puertos se consolidan como la pieza clave en el engranaje europeo”.


"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
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