martes, 18 de marzo de 2014

El puerto de Valencia no puede estar tan mal.

El puerto de Valencia no puede estar tan mal. Las imposibles cifras del Puerto de Valencia.



Puertos y navieras 18/03/2014

Las estadísticas oficiales son lo que son, y cuando se tienen recursos para cribarlas y contrastarlas se lleva uno sorpresas.

El Puerto de Valencia no está en su mejor momento, sin embargo tampoco pueden exagerarse sus problemas. En primer lugar, las estadísticas de import/export de enero parecen tremendamente exageradas en su caída. La pérdida de 26.000 Teus, un 15% frente a enero del año pasado, que ya fue un mes deprimido, no parecen abonadas por la realidad portuaria. Parece más bien que las cifras responden a un reajuste de estadísticas anteriores del año 2013. Esperemos que el reajuste no fuese porque se dieron más movimientos de Teus en el 2013 y ahora se tienen que restar en enero del 2014. 


Esta disquisición tiene importancia y relevancia porque afecta a nuestras exportaciones, el baluarte de nuestra nueva bonanza económica. Si estuviésemos asistiendo a una ralentización de nuestras exportaciones y de su crecimiento, todo el diseño de recuperación económica de nuestro Gobierno se vendría abajo. 

No basta con que estemos exportando productos refinados de nuestras refinerías excedentarias para creer que ya hemos alcanzado a Alemania en exportaciones per capita.

Mucho nos queda porque la realidad es que salvo en la industria del automovil, aerogeneradores, cerámica y alguna cosa más, no exportamos alta tecnología, si bien nuestra industria agroalimentaria puede calificarse así en los ámbitos de la producción de frutos y horticultura de última generación.

Sin embargo, el empujón hace dos años de nuestras exportaciones, ha venido más por excedentes de vino, quesos y aceite de oliva que estamos malvendiendo en los mercados internacionales, ya que aquí son tremendamente excedentarios y nuestras bodegas, almacenes y almazaras no pueden conservar más productos de las campañas anteriores. 

Por tanto es muy importante dilucidar cuál es la situación real del Puerto de Valencia. 

Dicho todo esto hay que decir, que el ambiente en el Puerto de Valencia, como decía hace días un fallero, puede que no lo levante ni las Fallas. No hay buen ánimo por las situaciones que ustedes ya conocen de puesta en entredicho de la gestión portuaria, pérdida de tránsitos, imposibilidad de llegar a acuerdos entre la patronal y los estibadores y en fin, una guerra larvada a la cuál se le ha añadido caídas de tráfico y la puesta en entredicho del Puerto de Valencia como puerto transoceánico.

Sin embargo, enero fue malo pero febrero y marzo están siendo mejores. Como muestran las fotos de Noatum, los buques de Maersk, su preponderante cliente, siguen descargando masivamente contenedores en la terminal de Marítima Valenciana.

Lo que ocurre es que los vaivenes en los precios, están provocando tiras y aflojas entre clientes que se habían cambiado de Noatum a TCV sin descontar los que maneja MSC de forma propia.

Un contrapunto optimista es el crecimiento muy grande de tráfico con Italia derivado de la buena mano de los Grimaldi, que saben descubrir potencialidades para nuestro comercio exterior que ni nuestros ministros de Comercio y todos los funcionarios son capaces de ver y que han demostrado los napolitanos como podemos suministrar alimentos a esa población extensísima de más de 70 millones de habitantes de Italia con el puente marítimo entre Valencia, Barcelona y los puertos de Italia. 


"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
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