martes, 18 de febrero de 2014

No podemos tener “sueños baratos” en la estiba. Se ha roto el tabú sobre Valencia. Aznar tiene que asumir su responsabilidad.


 
Valencia y los puertos no pueden tener sueños baratos. Aznar es probablemente inocente de la investigación de la fiscalía justamente seguramente por ser culpable de tener sueños baratos respecto al puerto.

Puertos y Navieras 18/02/2014
 
La semana pasada dos acontecimientos han roto en el debate de la estiba. Dos acontecimientos muy claros: 
 
La aportación valiente de Coordinadora al debate de los costes con su transparencia inicial sobre los sueldos y primas de los estibadores en dos puertos esenciales,Valencia y Barcelona. Los mismos estibadores han roto el tabú de hablar de Valencia, que resulta tener casi el doble de costes de escala que Barcelona, con remolque y practicaje incluidos.
 
Y el otro acontecimiento fue la admisión por el presidente de puertos del Estado que "nuestros puertos son caros" apuntando al de Valencia y su frustración tras intentar defender la postura oficial sobre la estiba ante Bruselas.

  

Habrán oído o visto ustedes ese anuncio de la lotería primitiva que juega con el gusto por los sueños caros de los españoles.
 
Contrariamente al anuncio, soy de la opinión como lo son en el fondo Llorca y Goya de que en los puertos tenemos sueños demasiado baratos.
 
Esto entronca con la carencia de los españoles de sueños españoles. Aquí no hay sueño americano.
 
Sin embargo estos dos personajes translucen que quieren algo más. Goya repite que los estibadoresquieren ser algo más que actores de mano de obra. La declaración de triste frustración de Llorca ante la reclamación de su responsabilidad es otro ejemplo de que seguramente ellos no tienen sueños baratos.
 
Han roto el tabú sobre el puerto de Valencia. Llorca apuntó a que es caro y Goya dijo que al sacar los datos a la luz era consciente de que mostrarían algunas de sus deficiencias. Nos toca desde la tribuna de prensa romper el tabú sobre Valencia. 
  
Soy de los que cree que probablemente el señor Aznar es inocente de la investigación de la fiscalía justamente por ser culpable de tener sueños baratos respecto al puerto, y si los tiene por no decirlos, ni ejecutarlos desde su posición de presidente.
 
Vamos a ver, esta cuestión que es curiosamente tabú en la prensa del sector sobre los yates, dispendios de gafas de 30.000 euros o el parque de coches en el puerto de Valencia que investiga el juzgado número 14 de la mano de la fiscalía por una denuncia particular me parecen improbables.
Evidentemente que cualquiera que conozca al señor Aznar sabe que es la persona adecuada e idónea para encargarle el agasajo de los huéspedes de una Fórmula 1 o una Copa América; por su clase es el mejor elegido para adquirir el yate, regalos o cualquier cosa. Pero seguramente la responsabilidad de eso residirá en los políticos, que callan.
 
En cuanto al abundantemente publicado tema sobre la vivienda del señor Aznar, su alquiler a una promotora ligada a Cyes, el empleo de su hijo por la misma constructora principal del puerto de Valencia, y la de su hija ingeniera de caminos también en una consultora favorecida por contratos, no pasan de retratar a una familia de clase media alta, que intenta colocar a sus bien formados hijos de la mejor forma posible.
 
Retratan trágicamente nuestros sueños poco ambiciosos de una ciudadanía española y portuaria incapaz de mirar más allá.
 
Al margen de esto el problema es que un presidente debe de tener sueños importantes para presidir la autoridad portuaria de Valencia.   

Todos sabemos cuál es el principal problema para mantener a Valencia sin un sueño de futuro es la falta de competencia y esta falta de competencia oligopolísitca impide que tengamos sueños caros para la estiba y nuestro país.
 
Las terminales de estiba españolas están en crisis y sometidas a la espada de Damócles de la UE. Nos enteramos por funcionarios de puertos, que las SAGEP son manipuladas más allá de lo que hemos conocido por la denuncia en Bruselas y que son utilizadas para impedir la competencia entre sociedades estibadoras poderosas. 

A la que no dejan entrar en un puertos hace lo propio en otro. La semana pasada nos enteramos de que esto va más allá de la guerra con los estibadores. Nos debemos preguntar, así como el señor Aznar por qué no podemos soñar un futuro mejor. Para eso debemos romper con la percepción de que el negocio portuario es estático. En creer que carecemos de la inteligencia y la capacidad para que el futuro de la estiba sea mejor.
 
Nos falta capacidad para visualizar un futuro mejor y un proyecto futuro que entusiasme a todos. El futuro para los hijos el señor Aznar, con todos los respetos, no puede ser trabajar en la constructora del puerto. Tampoco para los 1.300 estibadores de Valencia el defender trinchera a trinchera unos emolumentos que sus bien formados líderes, titulados universitarios más de uno, saben que no se pueden sostener exactamente igual en el tiempo.

Tampoco es un futuro al que pueda renunciar puertos del Estado, la ministra de Fomento y su gobierno necesitado de un empuje dinamizador cuando la recuperación puede perder gas, y ellos las elecciones y España la oportunidad histórica de no romperse y lanzarse hacia adelante.
 
Por tanto, no podemos permitirnos sueños baratos para la estiba. 
 
¿Cuál es el sueño caro para la estiba? Ese yate que nos gustaría poseer con la luz del caribe sobre nosotros.
 
Pues lo tenemos todo y mano. Tenemos jóvenes ingenieros como los hijos del señor Aznar y otros que podrían manejar nuestras terminales. Tenemos además estibadores apasionados y capaces de hacer funcionar nuestras terminales como las más eficaces del mundo. ¿Qué es lo que lo impide?  
 
Vamos a ver, ¿Qué se necesita para que esos 700 metros de muelle de la ampliación norte del puerto de Valencia tengan otras 6 grúas post panamax?
 
Cualquiera atisba que tenemos el mejor equipo. Tenemos un posible presidente de esa Estibadora S.A. que se maneje fenomenalmente en el mundo extranjero. Sabemos que ese presidente al frente de esta estibadora y con un centenar de billetes de avión para recorrer el mundo convencería desde Asia a Norteamérica a las mejores navieras de que su compañía estibadora es la mejor.  
 
Tenemos los jóvenes ingenieros de caminos para dirigir esa terminal, porque señores, sabemos que el futuro no pasa por sociedades estibadoras con 5 niveles de direccion. Solo se necesitarían 2 o 3 ingenieros. Esos que tenemos a mano. Uno para llevar las operaciones y otra para llevar el control. Quizás otro ingeniero para estar estrechamente en contacto con los inversores y el Project Finance. Están a mano.
Necesitamos un equipo tremendamente eficaz de estibadores, y eso lo tenemos. En Valencia hay suficientes líderes dentro de los sindicatos de estibadores y dentro del cuerpo de estibadores. Sobra gente con increíblemente capacidad de liderazgo. En sus manos una terminal de ese tipo, no es que hiciese 100 movimientos hora, haría 200 y sería la envidia del mundo. Pero debemos aceptar que también esa estibadora no podría tener una gran plantilla ni censo, no podría tener grandes equipos directivos y compañías y sociedades encadenadas en holding. Ese equipo de estibadores tendría que ser el adecuado. Es decir para todos es evidente que tenemos los mimbres para que esa compañía de estiba operase de forma excelente.
 
Esa estibadora podria exportar su modelo por el mundo, traer divisas y proporcionar empleo a los estibadores que puedan sobrarnos en los censos, colocaría a cientos de ingenieros en paro. El resultado neto para el resto del sistema portuario sería positivo. 

¿ Si las empresas de ingeniería trabajan por el mundo y tenemos algún grupo estibador internacional por que no podemos tener tres grupos de estiba internacionales ? ¿ Por que no podríamos haber gestionado las terminales de Tánger, Argel, o Jeddá, y si hacer sus Aves ?

Pero para ello hay que tener un sueño "caro" un sueño positivo, sobre los puertos. Por nuestros hijos, los de los estibadores y los de los ingenieros por igual.

El sueño americano en el puerto de Valencia, ahora que el sueño americano se pone en entredicho es posible. Lo que nos pasa es que queremos tener sueños baratos para la estiba y ese es nuestro principal fracaso.

  Curiosamente, uno de los personajes del spot del anuncio de la lotería primitiva es un estibador.  

Por Armando Estrada, Ingeniero de Caminos y editor del Grupo L&T
 


"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
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