lunes, 2 de diciembre de 2013

O la exclusividad, o la formación, o las Sagep, o las tres cosas habrá que tocarlas

Soluciones a la estiba II


Las soluciones a la Estiba y al futuro del sistema regulador de los trabajos portuarios son bien previsible aunque queramos huir de ellas
  

Puertos y Navieras 02/12/2013

Por Los Fareros, colectivo de opinión.

El sistema de la Estiba español va acabar teniendo que ser reformado tarde o temprano. Hasta ahora un abundante crecimiento económico, sostenido por una burbuja de crédito durante los últimos 30 años, ha hecho que esta reforma se dilatase y postergase en el tiempo. 

Pero ahora parece probable que esa burbuja del crédito no se repita.

Los últimos cinco años han visto una expansión de la masa monetaria en algunos países como Estados Unidos y Japón y algo en la zona Euro, sin haber conseguido una reanimación del crédito y de la actividad económica, lo que pronostica que los instrumentos para detonar un crecimiento importante en los próximos años, de momento, son desconocidos a los gobiernos. 

Es decir, que en los próximos años se verán crecimientos moderados provocados, en países como España. de un crecimiento demográfico negativo, una población crecientemente envejecida, y por tanto un aumento de las necesidades de los servicios sociales del Estado que mantendrán el déficit sobre las bases ya altas que tenemos. 

Es decir, que el escenario para solucionar el problema de los trabajadores portuarios en términos sociales, no puede discurrir por los caminos que discurrieron anteriores reconversiones industriales, que era una mezcla de crecimiento y de generosas soluciones económicas por parte del Estado. Ambas parece circunstancia parece que tardarán en darse.

Cuando llegue una obligada liberalización, fruto de la sentencia del Tribunal de Luxemburgo, o lo que es también más probable y en conjunción con ella, de una forzosa reconversión de las terminales portuarias, por la P3, concentrando el movimiento de contenedores en menos puertos, y en terminales dedicadas, los escenarios que manejan los analistas son limitados. 

Los escenarios se van a mover o tocando el número y características de las Sagep, o la exclusividad de la estiba o la titulación, o una combinación de estos factores..

Primer escenario que pase como en Portugal y que se fuerce a que haya más de una Sagep en cada puerto, en Portugal hay dos. Esto no garantizaría ninguna liberalización, de momento, si no va acompañada de retocar la exclusividad de los estibadores en el trabajo portuario. La exclusividad es el verdadero corazón de Coordinadora y de los sindicatos portuarios, tocarlo significaría el derribo del sistema de golpe y porrazo, cosa que nadie quiere por el enorme conflicto que supondría. Pero en los escenarios de liberalización va a tener que jugar ciertamente algo de papel. Esta exclusividad puede quedar tocada si se sustrae a los sindicatos portuarios el control del acceso al oficio de estibador portuario. Otra línea roja que cualquier autoridad portuaria sabe que va a necesitar mucha preparación para traspasar. 

Sin embargo, con los instrumentos de la exclusividad, la formación y las sociedades de Estiba y Sagep, sepuede hacer un ajuste fino si entre todos se sientan a organizarlo con suficiente antelación. 

Todo esto partiendo de la base de una generosidad del Estado en la garantía de cierto status para los trabajadores portuarios existentes. Tanto en la preservación de sus generosas condiciones de pensión y garantías sociales, adheridas a las de trabajadores del mar, pero con sus sueldos y bases de cotización y a la contemplación de indemnizaciones generosas en el caso de puesto redundantes o de expedientes de regulación de empleo. 

Garantías estatales a las que igual podían unirse algunos empresarios terminalistas con la moneda de cambio de mantener mínimamente controlado la oferta de terminales, o por el alargo de las concesiones. Cosa en marcha. 

Segundo escenario, nuevas Sagep y menos exclusividadvía de alto voltaje porque la liberalización puede venir no sólo del derribo de modelo de estiba, sino también de la concesión de nuevas terminales y para ello hay abundante plataforma portuaria, metros de muelle y agua abrigada, siempre que las concesiones fuesen a ese largo plazo que ahora se prometen y libres de la necesidad de utilizar trabajadores portuarios de forma obligada.  

Pero eso sería utilizar una bomba atómica para resolver un problema que las partes tendrían que estar ya resolviendo. 

Las posibilidades que se ofrecen, teniendo en cuenta que nadie quiera romper de verdad la baraja, son las de retocar el número de las Sagep, que parece que han contentado a la Comisión Europea, vía Ecofin en los rescates de Grecia y Portugal.

Retocar la exclusividad de portuarios reduciéndolos a ciertas áreas de las que se llaman bajo gancho, y de una vez por todas, poniendo la formación y la titulación de los trabajadores portuarios bajo el ámbito del que nunca debería estar exento que es del Ministerio de Educación.

De momento, el país está viviendo la luna de miel de ver que otros países no han hecho los deberes y que aquí por haber hecho alguna reforma se nos aplaude tremendamente. La señora Merkel, está aliviada de decir, no se sabe si con sorna, de que España va a sostenerse con sus propios pies. Un problema menos que le quitamos. Pero todos sabemos que la expansión de confianza en la deuda pública española tiene el límite de dos o tres ejercicios si seguimos con un un déficit estatal superior al 6%. Pasados esos dos ejercicios y con la tremenda incertidumbre con la que nos vamos a presentar a las elecciones de 2.015, más vale que estemos en los mercados con otra ronda de reformas inteligentes y bien estructuradas. Entre esas reformas está la de los puertos españoles, que tienen una excelente capacidad, pero que necesitan el impulso y el liderazgo de alguien que se pongan al frente de la solución y no a la sombra de los problemas. 

Valoramos tremendamente al equipo de Puertos del Estado y a su presidente y a la ministra de Fomento,pero no es presentable, sencillamente, que se diga que no se va a hacer nada con la Estiba hasta que llegue la célebre sentencia de Luxemburgo, el que eso haga que después no se queje si algún día nos los recuerdan los mercados.

Hasta Coordinadora está proclive a no encastillarse en posiciones numantinas. Véase su conflicto en el Puerto de Valencia con sus propios dirigentes. Ha echado a Pedri, y nada ha pasado. 

Este es el momento, y quizá la fue más hace un año, para que se pongan las cartas sobre la mesa y la voluntad de no levantarse de ella hasta que se resuelva el problema y que se de un avance que sorprenda a Europa con unas medidas imaginativas que conduzcan a un segundo milagro español. Aquí no vale estar excusando en que en Bélgica u Holanda los puertos funcionan todavía peor, o en Francia o en Italia. Es cierto y es verdad, pero la siguiente crisis va a ser de la Europa que verdaderamente tira para adelante, que no tiene problemas con sus pensiones y cuentas públicas y de nada nos va a servir que igual entonces le toque ser la fea del grupo a países como Francia que caminan por la vía de Zapatero, o como Holanda y Bélgica que ya les están mirando su desequilibrio en las cuentas sociales del Estado y bajándoles el rating. La crisis puede elevar el coste de la deuda y no por culpa nuestra pero con igual resultado. 

Tenemos que ser mejores que ellos para que la próxima ronda; a nosotros nos pille adelantados, y a los demás les pille con los problemas sin resolver. 

Podemos hacerlo, los estibadores necesitan que se les apriete porque son gente sensata pero ellos cederán si ellos ven que a todo el mundo se aprieta el cinturón y se deja esta ilusión de que todos vamos a mantener el mismo statu quo


Por Los Fareros, colectivo de opinión, formado por personas de diversa ideología del mundo marítimo portuario preocupadas por la transparencia de la administración de Fomento y por la corrupción política e ideológica.



REVISTA PUERTOS Y NAVIERAS - 29/11/2013

Aquí todo el mundo juega a la patada adelante.

La falta de ideas imaginativas en el problema de la estiba y los puertos. (I)

El tiempo pasa y muchos celebran que pase sin pasar, para que todo siga igual. Esta técnica zapateril ya nos dio algún disgusto.

Por Los Fareros, colectivo de opinión.


El crecimiento económico y el tiempo puede curar la crisis de tráficos, competitividad, y de modelo de estiba, o no. Si no lo hace la factura en pasivos sociales que pagará la sociedad española solo aumenta por cada mes que pasa sin ideas imaginativas.

La estiba española no funciona. Los puertos empiezan a no ser el País de las Maravillas, de Alicia Llorca. 

Algunos terminalistas extranjeros ya piensan que metieron la pata invirtiendo en terminales en España. Tres puertos están en dificultades económicas. Alguno más va camino de ello. Grandes puertos disponen de espacio vació, Barcelona de 200.000 m2, Valencia tiene una superficie que duplica la que está en uso actualmente. En Algeciras, toda una terminal moderna está cuestionada por sus propietarios, que tienen un serio problema financiero. La otra tiene creado un hub enfrente del que dependemos que no funcione. Como funciona, la misma estrategia en los estrechos de Singapur con el puerto de Pelepas. 

Es decir, que el sistema portuario español tiene una capacidad excedentaria en terminales muy importante, y no hemos hablado de lo que pasa en Galicia o Andalucía con las terminales de contenedores.

De este panorama sólo nos puede salvar un fuerte crecimiento económico, que absorba toda esta cantidad de metros cuadrados y de obra de abrigo, y que convenza a los terminalistas que sus inversiones son un buen negocio a largo plazo en este mundo, donde los contenedores estarán cada vez másmanejados por un centenar de buques de 18.000 TEUS.

En medio de esto, tenemos una denuncia del sistema de estiba español, que la Comisión se promete ganar y dar un palo al Gobierno que le fuerce a hacer lo mismo que ha hecho con el rescatado Portugal o Grecia, es decir que fuerce su sistema de estiba por la vía legal. Mientras Fomento se fuma el puro de Rajoy.

En el terreno administrativo, Puertos del Estado y la ministra de Fomento se han metido en el jardín de por no tener resuelto los problemas de competitividad de los puertos, como son el sistema de estiba y el coste del paso de contenedores.

Como antidoto equivocado han prometido un alargamiento de las concesiones como bálsamo para los terminalistas que así calmarían sus ansias de financiación ante la banca, disponiendo de unas cuentas de resultados mejoradas por un alargamiento en más del 50% de sus amortizaciones o fondos de reversión. No es lo mismo amortizar en 50 años que 35, y la factura baja sencillamente un 40%, convirtiendo una terminal en grave situación financiera, en otra viable que pueden mirar los bancos decentemente a la hora de refinanciar inversiones, las presentes y las que se puedan realizar.

Esto ha sido detenido por un Ministerio de Hacienda cansado de oír que los puertos lo hacen estupendamente, no ver un duro, y avalar refinanciaciones de deuda ingente de algunos puertos, el manejo de una abundante tesorería sobre la que no puede poner la mano, y ahora la concesión de unos beneficios concesionales al margen de la Dirección General de Patrimonio.

A todo esto, una naviera como MSC ha puesto las cartas sobre la mesa y quiere una reducción significativa del coste de la estiba en Valencia, y se ha llevado 100.000 trasbordos a otro sitio. 

Mientras, con el IV Acuerdo Marco de la estiba se siguen haciendo maniobras en la sombra con una discusión constante de todos los actores en la Dirección General de Empleo, que va camino de poner un café teatro, de esos vodeviles donde unos entran cuando otros salen por la otra puerta, y ahora con la CNMC que obligará a otros repasos al Acuerdo Marco. 

Puertos del Estado y Fomento dicen ser ajenos, a casi todo: a esta negociación; también parecen ser ajenos a la P3, a la MSC con Valencia y otros problemas que son de su competencia como es la posición de algún presidente de puertos que tanto les gusta nombrar a las CC.AA. pero tanto les disgusta fiscalizar. 

El problema parece que todos quieren resolverlo con una patada hacia adelante

Coordinadora es consciente en privado que el tiempo obra en su contra, pero como lo hace desde hace tanto tiempo, ven su misión en lograr lo que hicieron los padres Julián García y cia, que fue dar una patada hacia delante y aguantar otros 10 años; en los últimos 20, duplicamos el censo y aquí no pasa nada. Una parte de Anesco de la vieja guardia piensa lo mismo, juntos con Coordinadora hasta la eternidad. 

El Ministerio parece pensar que si Luxemburgo no aprieta demasiado y pone multa diaria, podrá salvar no hacer nada esta legislatura y evitarse estar obligado a una reforma de la estiba antes de las próximas elecciones. Para las siguientes, todo el mundo piensa que el PP no tendrá mayoría absoluta aunque gobernará en minoría y será más fácil mantener otra legislatura igual.

Sin embargo, esto que ha sido la tónica general en los últimos años y a lo que han jugado todos (Gobierno, Fomento, Puertos del Estado, Coordinadora, Anesco...), puede que ahora no sea tan sencillo. 

Si la economía española no gana competitividad y uno de los factores está en que como ha dicho hace poco un diario nacional, el paso de un contenedor por un puerto cuesta 950 euros y no se refería sólo a la estiba, si no se mejoran esos ratios de la economía, esta va a navegar solo gracias al turismo, la industria del automóvil parcialmente subvencionada y las exportaciones agroindustriales.

Es por tanto por lo que se necesitan ya, medidas imaginativas por el lado de la estiba, los puertos y su eficacia, y no estas medias tintas de esperar que Luxemburgo o Bruselas solucione unos problemas más fáciles de resolver si todo el mundo se sentará en una mesa con un claro objetivo.

Si un día hay que resolver el problema de la estiba, cuanto más hayamos tardado en tomar medidas, más grande será el coste al erario público en jubilaciones anticipadas, preservación de derechos, expedientes de regulación de empleo, y una serie de medidas que dan susto a cualquiera que piense que se tienen que hacer. 

Algunos si que piensan que opciones hay: mas SAGEPS, tocar la exclusividad, rescatar la formación y titulación, en un ajuste fino y progresivo y menos traumático,  pero eso es objeto del siguiente artículo.


Por Los Fareros, colectivo de opinión, formado por personas de diversa ideología del mundo marítimo portuario preocupadas por la transparencia de la administración de Fomento y por la corrupción política e ideológica.


"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
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