martes, 8 de octubre de 2013

El peligro de la P3. ¿Para cuándo la T3?



En este muchas veces opaco, mundo portuario y marítimo, donde la superficie del mar oculta un mundo mucho más rico en el interior, nadie quiere hablar de la poderosa P3. La poderosa P3, la unión de las tres navieras más grandes del mundo, MAERSK, MSC y CMA-CGM, tiene bocabajo al mundo marítimo, aunque nadie diga nada. 




Puertos y Navieras 02/10/2013


La alianza de estos tres magníficos, en un mundo donde las navieras ya se han concentrado enormemente y cada vez se hacen más grandes, significa que los puertos, los países y, por supuesto, los consorcios de terminales van a tener poco que hacer. 

El temor abunda y nadie en ningún estamento oficial quiere hablar de ello. Tímidamente se espera que las autoridades de la competencia de EE.UU., China o Europa la detengan. 

Entre las tres más grandes del mundo, la danesa, la italo-suiza y la francesa, reúnen 250 de los mayores buques del mundo, y parecen imparables, aparte de que son los compradores de los últimos gigantes del mar con 16.000 a 18.000 TEUs. Sólo las autoridades de la competencia continentales de EE.UU., Europa o China pueden detenerlos. Sin embargo, la alianza sigue su camino esperando que el veredicto les sea favorable después de aportar las suficientes pruebas de que su alianza no va a alterar la competencia, y de que las garantías que están dando de la separación de su parte comercial y de su parte operativa, van a ser suficientes.

Sin embargo, los estamentos oficiales y oficiosos de los puertos y del sector marítimo se han puesto en marcha para intentar que sean los estados, y en nuestro caso la UE, los que recorten severamente el poder de la alianza P3.

Cada país por sí solo va a ser completamente incapaz de plantarle cara, incluso si es sólo EE.UU., con sus raras leyes "antitrust" y sus más raras soluciones el que se opone a la alianza, el campo que le quedaría libre en el tráfico entre Europa y Asia sería enorme.

Algunos confían que los chinos, intentando favorecer a sus navieras, le pongan coto. Pero habría que ver si incluso así podrían neutralizar a la P3.

En cualquier caso, la audacia del movimiento, con sólo proponerlo, habla por sí mismo de los sobrados que están los grandes emporios navieros.

Todo lo contrario de la situación de temor que tienen los terminalistas del mundo, muchos de ellos multinacionales implantadas en varios países, que habían intentado desarrollar un modelo de negocio con múltiples plataformas en muchos países y terminales, para poder dar servicios a sus clientes a lo largo del mundo. Una integración vertical que ahora se queda enana al lado de esta integración comercial de la P3.

Los grandes inversores en terminales están que tiritan porque ya van a contar para bien poco al lado de estos gigantes. A no ser que respondan con la T3 o T4, y no precisamente terminales de aeropuertos.

Y aunque las autoridades de la competencia recorten algo la P3, el problema va a seguir ahí, porque el aumento de tamaño de los buques portacontenedores está ya concentrando tremendamente el sector. Algún tipo de colaboración llevarán a cabo y mientras las conversaciones que han tenido para poner en marcha el acuerdo comercial habrán revelado cómo pueden ahorrar dinero simplemente concentrando operaciones en un puerto o en otro.

En lo que se refiere a España, es muy preocupante, porque estas tres navieras operan desde nuestros tres puertos principales, Algeciras, Valencia y Barcelona. En lugares como Valencia operan los tres, y les sería fácil concentrar allí operativas reduciendo costes también el Puerto de Valencia al unir terminales u operativa de terminales, pero también dañando tremendamente las posibilidades de otros puertos, en este caso el de Barcelona donde no todas tienen importantes intereses ni están ubicados todos.


"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
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