lunes, 22 de julio de 2013

Rafael Aznar: "Los logros del pasado no son una garantía de éxito del futuro"


El próximo mes de septiembre Rafael Aznar cumplirá nueve años como presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia. Durante todo este tiempo ha sido el encargado de dirigir y liderar al equipo que ha hecho posible el despegue y consolidación del recinto portuario valenciano como referencia del Mediterráneo en tráfico de contenedores. Con la perspectiva que otorga el paso de los años y con la madurez propia de quien conoce hasta el último rincón de este particular mundo marítimo-portuario, Aznar se enfrenta al futuro con la misma idea obsesiva que defiende desde el primer día: hacer que el Puerto de Valencia sea una herramienta útil al servicio de la economía.


Diario del Puerto 19/07/2013
Fernando Vitoria

Consciente de las dificultades de la actual coyuntura económica, Rafael Aznar apuesta por aportar nuevas y grandes dosis de trabajo y realismo para afrontar un futuro que pasa "por seguir creciendo para que todos ganen".

¿Cuáles son las claves que han permitido el posicionamiento actual del puerto de Valencia?
Mucho trabajo, profesionalidad, planteamientos serios y próximos a la realidad, conocimiento del mercado, humildad, unión, voluntad de compartir… Con todos estos ingredientes hemos trazado una estrategia que hemos ido testando y adaptando a las necesidades de cada momento.
Esta estrategia ha sido eficaz y útil hasta hoy, pero todo debe estar en permanente revisión y actualización. Los logros del pasado no son una garantía de éxito del futuro, por lo que tenemos la obligación de examinarnos cada día, revisar todas las cuestiones pendientes y seguir practicando valores como la cohesión y el trabajo conjunto, la voluntad de aprender y la necesidad de contrastar para sacar consecuencias prácticas. Todo ello siempre desde la humildad.

Desde el punto de vista estratégico, ¿hay alguna decisión que sea considerada como clave en el desarrollo del Puerto de Valencia?
Es difícil centrarse solo en una porque ha habido varias decisiones y estrategias que han resultado ser claves. En todo caso, la decisión de convertir al puerto de Valencia en un modelo de hub mixto ha sido crucial. Esa decisión permitió que MSC, la segunda naviera del mundo, apostara por Valencia ubicando aquí su centro de distribución en el Mediterráneo. Esa estrategia del hub mixto fue una idea preconfigurada y llevada a la práctica que, además, significó un antes y un después.
Por otra parte, siempre hemos trabajado muy seriamente en la búsqueda de los incrementos de productividad y de la eficiencia, un trabajo que se ha desarrollado con los agentes sociales (empresas y trabajadores). En este sentido, ha sido interesante comprobar que, aunque cada uno tiene intereses diferentes, hemos sido capaces de converger en un vector resultante común y nos hemos sentido cómodos en ese modelo.
Como decía antes, todo debe revisarse constantemente. El hecho de haber conseguido un logro no implica que vaya a funcionar siempre, por lo que hay que seguir haciendo esfuerzos para estabilizar y generar empleo y más actividad económica.

¿Y cuál es la fórmula para no caer en la autocomplacencia?
Es importante descubrir áreas de nueva atención, como por ejemplo hacer más efectiva la penetración territorial, avanzar en el desarrollo de la intermodalidad y hacerlo de forma eficiente (que los costes que traslademos a la mercancía sean lo suficientemente atractivos como para canalizarlas a través del Puerto de Valencia) y alimentar el círculo virtuoso atrayendo más cargas y líneas, optimizando la operación, generando más actividad económica, más beneficios sociales y desarrollo empresarial y empleo (tanto en el entorno portuario como en el comercio exterior).
 
¿Qué papel ha jugado la comunidad Portuaria en todo este desarrollo?
Ha sido fundamental. La vertebración de la Comunidad Portuaria y su trabajo conjunto ha sido muy genuina de Valencia desde hace décadas. Ese trabajo en común ha generado conclusiones prácticas y, por encima de todo, un clima de confianza y trabajo. Es evidente que la suma de todos beneficia a cualquiera de las partes.
Existen proyectos concretos como es el caso del Portal, la Marca de Garantía o los diferentes proyectos ambientales, que han sabido materializar esa colaboración en asuntos concretos que son modelo de éxito y objeto de estudio en todo el mundo.
 
¿Qué es lo que más preocupa ahora mismo?
Hay que pisar tierra firme e intentar que no nos nublen la mirada los logros conseguidos, que solo son una plataforma de partida para seguir trabajando. Hay que sentir la exigencia de que los retos son abundantes y cambiantes, por lo que debemos tener una capacidad de respuesta que sea acorde con las exigencias. 
Tenemos la obligación profesional de reflexionar, por lo que hay que trabajar todos los días revisando, contrastando y poniendo en común las estrategias para extraer conclusiones.

¿Y bajando a los muelles?
Si hay que nombrar dos objetivos prioritarios estos serían por un lado ser cada día más eficientes y por otro conseguir más volumen. Son fundamentales porque ninguno de estos dos objetivos perjudica a nadie, todo beneficiará a todos. Estas son las claves para seguir creciendo; hay que crecer para ganar, no tengo ninguna duda. Crecer para seguir siendo útiles es algo que beneficia transversalmente a todo el colectivo.
El mercado es más exigente y selectivo y solicita respuestas en forma de ajuste de costes e incrementos de productividad. Solo aquellos que sean capaces de responder a esos retos podrán seguir creciendo. Hay que aprovechar todas las oportunidades que ofrece la innovación.
Cualquier acción estratégico-comercial tiene que verse desde el prisma del incremento de volumen. Nuestras empresas, instituciones y administraciones tienen que hacer un esfuerzo añadido para responder a esta exigencia creciente.
Hasta ahora hemos sido capaces de hacerlo, por lo que nadie debería cuestionarse si vamos a conseguirlo en el futuro. Somos capaces y podemos hacerlo, lo hemos demostrado en el pasado, pero ahora necesitamos más esfuerzo y trabajo.

Para todo ello es necesario que exista calma social. Usted siempre ha defendido la necesidad de alcanzar un pacto por la estabilidad. ¿Sigue siendo necesario?
Por supuesto, sigo teniendo la misma convicción. Esta convicción se basa en la buena fe, en el conocimiento y en la confianza. Se genera confianza en la medida que se comparte información. Desde la confianza se cimienta la estabilidad social y las bases de partida para afrontar juntos el porvenir, que ya sabemos que va a ser mucho más exigente que el pasado.
Hay que ser proactivos. La madurez de la relación entre los agentes sociales tiene que llevar necesariamente hacia la confianza y debería desterrarse definitivamente  la idea de que alguna parte quiere sacar ventaja de una situación. Hay que ser realistas y ser conscientes del entorno económico que nos rodea.
 
¿Y cómo se consigue esa confianza?
Superando antiguas actitudes, esa es la única fórmula para afrontar el porvenir. El grado de madurez de la relación ya es tal que todos entendemos que hay que hacer las cosas con mayor capacidad de compromiso. Cada uno persigue legítimamente su bien personal, pero si todos conseguimos estar en el mismo estadio de análisis conseguiremos extraer conclusiones constructivas para todos.
Mi gran ambición como responsable de este puerto es que todas las partes crean que el progreso de todos está cimentado en el entendimiento, salvaguardando siempre los legítimos intereses de cada parte.

Y tras la estabilidad social, ¿cuáles son los retos prioritarios?
Es fundamental atraer más actividad a nuestras dársenas de Valencia, Sagunto y Gandia. Tenemos espacios que debemos poner en valor, por lo que hay que hacer nuevos esfuerzos en comercialización para lograr ofertar condiciones atractivas a nuevas inversiones.
En un momento complejo como el actual, esto se puede hacer flexibilizando las condiciones (siempre desde el máximo rigor jurídico) y buscando nuevos nichos de actividad. Tenemos que poner cada metro cuadrado del puerto a producir.
 
El futuro del Puerto de Valencia está escrito en su ampliación Norte. Una vez acabada la obra de la terminal de cruceros, ¿se ha fijado algún plazo para el resto de las terminales de la ampliación?
Los plazos nos los indicarán el ritmo real del progreso y la realidad económica. Debemos estar muy satisfechos del deber profesional cumplido ya que ahora mismo disponemos con anticipación  de una infraestructura correctamente planificada y estamos listos para cuando llegue la recuperación.
Si tenemos en cuenta que los plazos de obra portuaria son largos, ahora son momentos de reflexión estratégica de todos los grupos de interés. Tras esa reflexión vendrán las decisiones, siempre teniendo en cuenta que el periodo de disposición de esas nuevas infraestructuras es suficientemente largo como para poder tomar decisiones con antelación.
No estamos lejos de llegar a una conclusión en esa reflexión estratégica. Nosotros vamos haciendo nuestro trabajo y me consta que hay grupos de interés con iniciativas e ideas que están comenzando a valorar la situación; debemos estar atentos y cercanos.

¿Cuál es la posición de Valenciaport respecto a la terminal ferroviaria de PLAZA?
Una parte importante de nuestra estrategia es la penetración territorial para conseguir más volumen y ser más útiles al comercio exterior. En el caso concreto del concurso de la terminal ferroviaria de Plaza, el Consejo de Administración se ha pronunciado favorablemente a participar en la propuesta empresarial que tiene intereses en nuestros puertos, como también lo ha hecho el Puerto de Bilbao.
Estamos listos para incorporarnos a la propuesta que, en principio, ha resultado la adjudicataria del concurso porque se inscribe en la estrategia de la APV. Vamos a estar siempre con presencia minoritaria y como aportadores de sinergias y apoyando siempre a nuestro sector privado, que es el que genera la demanda.
 
Un fallo reciente del TSJCV puede obligar a tramitar de nuevo la documentación de la ZAL ¿Qué puede decir al respecto?
Durante el periodo de tramitación, en 2009, el Tribunal Supremo emitió un fallo en el que indicó que faltaba un informe de la demarcación de costas en la documentación por parte de la administración correspondiente. Ese fallo se subsanó en su día y pensábamos que todo estaba perfectamente resuelto.
Ante la nueva sentencia que no da validez a esa documentación no nos queda otra que acatar las resolución del TSJCV y, si es necesario volver a tramitar la documentación, se tramitará. Es un contratiempo que tenemos que saber subsanar desde la raíz.
Respecto a la comercialización vamos a garantizar la seguridad jurídica de todas nuestras actuaciones para seguir trabajando como hasta ahora y avanzando en lo que consideramos que es necesario. Seguimos pensando que la ZAL es fundamental para consolidar el futuro del puerto de Valencia, aportará un claro valor añadido a las empresas logísticas y  PYMES y será beneficiosa para la economía de la Comunitat Valenciana.
Nuestro primer objetivo es servir y ser útiles a la economía de la región y del país, y consideramos que la ZAL es una herramienta que nos ayudará a conseguirlo, por lo que no vamos a renunciar a ella.

Lleva nueve años al frente de la APV, además de toda su vida profesional vinculado al Puerto de Valencia, ¿se siente con ánimos para seguir tirando del carro?
Por supuesto, tengo fuerzas renovadas. En la actual encrucijada hay que renovar el espíritu de superación. Tenemos la obligación, y yo la siento, de renovar nuestro compromiso, siempre dentro del realismo y ajustados a la realidad.
Hay que trabajar con interés, fuerza, entusiasmo y jamás perder la ambición. Hay que hacer un mayor esfuerzo para transmitir mensajes positivos, ya que siempre es más productivo  trabajar con esa mentalidad. Tenemos un gran equipo, que está en constante reciclaje, que va a seguir trabajando muy profesionalmente.


"La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos o no será"

 
RSS FeedSubscriu